Se necesita mucha ingeniería en salud dijo Evelyn Mathei, senadora en ese entonces, en un Encuentro Nacional de la Empresa (Enasa). Bingo, por fin se habla de racionalizar el sector salud. Como estamos hoy en salud, vemos que no fue escuchada.
La salud afecta lo más esencial del ser humano, la vida misma, por lo que es difícil avanzar e intervienen muchos actores. No se debe confundir salud que es un estado de ausencia de enfermedades con medicina que es un conjunto de herramientas para sanar al paciente. Salud es un problema multidisciplinario en que intervienen médicos, enfermeras, matronas, profesionales de la salud, arquitectos, ingenieros, economistas.
Las políticas del sector salud están influenciadas por lo que llamo una vieja escuela de salubridad pública nacida en los hospitales públicos de los 50´s que estima que es Estado el que debe solucionar los problemas sanitarios mediante recursos fiscales y que no avanzo con la tecnología y el desarrollo de la economía, en que surgen seguros privados que forman parte del sistema de seguridad social. Se debe sumar a esta visión de la salubridad pública el problema de los gremios de la salud que no permiten avanzar en cualquier racionalización del sector, donde hay fuertes intereses con fuerza suficiente para elegir sus políticos.
En el aspecto político hay otro problema jurídico grave de años. La inconstitucional Sentencia de la Tercera Sala de la Corte Suprema del año 2022, que se extralimitó en sus funciones, no fue objetada ni por el ejecutivo ni el legislativo. El poder ejecutivo interpretó precipitadamente la sentencia porque le permitía terminar con el sistema privado como está en el programa de Gobierno y en el legislativo no existió liderazgo político para acusar constitucionalmente a los jueces, porque es muy impopular, y nombra comisiones. La judicialización de la salud es consecuencia que nunca se corrigió el sistema de reajustabilidad privado que era conflictivo, como lo solicitaron varios ministros de la Corte en los 2000 que terminó con la resolución del Tribunal Constitucional del año 2010. El ejecutivo demoró casi diez años en dictar la tabla única de factores, que refleja la complejidad del sector salud.
Veamos si siguiendo en la lógica de la racionalidad de la ingeniería, como lo mencionaba Evelyn Mathei, podemos avanzar.
Lo primero es que debemos definir prioritariamente es que es el paciente el objeto de todo sistema de salud. No importa el color del gato, lo importante es que cace ratones, decía Xiaoping, primer ministro chino, y sacó a millones de chinos de la pobreza. No importa si el actor es público o privado pero que solucione los problemas de los pacientes.
Lo segundo es modernizar severamente el Estado adaptándolo a los tiempos actuales e incorporando la tecnología y captar inversión privada, para lo que se necesita dar legitimidad al sistema. El ministerio dirigido por un equipo de cinco o seis expertos de la medicina, profesionales de la salud, arquitectura e ingeniería con un ministro con una visión macro. Organizar los hospitales como unidades económicas con directorios y gerencias con el objeto de captar inversión privada directa y de la beneficencia. Un Fonasa orientado a financiar los seguros de los pacientes para que estos elijan libremente el prestador. Un sistema electrónico independiente de licencias médicas. Es inaceptable que con la tecnología actual existan fraudes en licencias. Pensar en grande y un sistema de ficha única universal que interactúe con los sistemas público y privado y hacer realidad el anhelado hospital digital.
Lo tercero es definir dar legitimidad a que el sistema de salud es un sistema mixto con participación pública y privada, donde el paciente tiene la libertad de elegir libremente el prestador. Es sistema de concesiones para toda la red hospitalaria racionaliza la inversión y es una herramienta para concretar la ficha única.
Definir que las políticas públicas en salud deben estar enfocadas prioritariamente a la prevención usando todas las herramientas de la tecnología como diagnóstico por imágenes, colonoscopía, ecotomografía, mamografías, exámenes de sangre. Prevenir antes que se produzca la enfermedad nos enseña la milenaria cultura china. Concesionar un sistema nacional preventivo en salud incorporando los centros de salud familiar (Cesfam), mutualidades y red hospitalaria.
Soy escéptico porque se necesita mucha fuerza, liderazgo y “pensar en grande” para avanzar en salud, donde los intereses involucrados y visiones políticas que usan la salud para hacer carrera y no enfocarse en solucionar los problemas de los pacientes. Pero hay que continuar en esta quijotesca lucha. Este invierno en algún hospital en Chile, una mujer va a estar horas en la camilla de una ambulancia porque no hay camas en el hospital. Esa mujer puede ser tu madre. Hay que se empático con los graves problemas de la salud y avanzar.
Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial
Santiago, marzo 6, 2025
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