viernes, 25 de julio de 2025

El Láser en Dermatología: Tecnología, Mercado y Consideraciones para su Elección

Por Jaime Calderón Riveros


Panorama del Mercado Global

Se estima que para el año 2024 el mercado de los láseres dermatológicos se moverá entre los US$ 3.500 millones y US$ 4.200 millones, con un crecimiento sostenido proyectado para los próximos años. El grupo Cynosure-Lutronic lidera actualmente el sector, con ventas cercanas a los US$600-U$ 800 millones, seguido por Candela, Lumenis y Cutera, cuyas ventas oscilan entre US$ 400 y US$ 800 millones.

Fabricantes como Alma Laser y Fotona manejan cifras anuales entre US$ 100 y US$ 400 millones. Por su parte, el mercado chino se estima en US$ 800 millones y se proyecta que alcanzará los US$ 2.100 millones en 2030, impulsado por una fuerte industrialización local.


Principales Fabricantes y Tecnologías

1. Cynosure-Lutronic (EE.UU.)

Tras la adquisición de Lutronic, Cynosure consolidó su liderazgo. Entre sus principales equipos destacan:
  • PicoSure: único láser dermatológico de picosegundo con tecnología Alexandrita 755 nm. Su lente fraccional no ablativa Focus está aprobada por la FDA para tratar pigmentaciones, arrugas y cicatrices de acné. Su eficacia en tatuajes se debe a su múltiple longitud de onda (532 nm, 755 nm, etc.).
  • Elite+: combina Alexandrita 755 nm y Nd:YAG 1064 nm para depilación, lesiones vasculares y foto-rejuvenecimiento.
  • eCO2 (Lutronic): láser fraccional ablativo de CO2 para cicatrices, rejuvenecimiento y léntigos.
  • Icon (Palomar): plataforma que incluye láser no ablativo de 1540 nm, Nd:YAG 1064, láser Er:YAG 2940 nm y diversos módulos IPL. Palomar fue pionero en el desarrollo del IPL.
  • Hollywood Spectra: láser Q-Switched de 532/1064 nm, muy popular en redes sociales por su efecto inmediato. Se usa en melasma, tatuajes y rejuvenecimiento.
  • Revlite (Cynosure/Hoya ConBio): láser Q-Switched con tecnología PTP, el más citado la literatura médica. Opcionalmente, se le agregan piezas Dye 585 y 650 nm.

2. Lumenis (Israel)

Lumenis, reconocido por su innovación (incorporó la línea Sharplan, pioneros en CO2):
  • Stellar M22: plataforma con cuatro tecnologías (IPL, láser no ablativo 1565 nm, Nd:YAG 1064, Q-Switched) para tratar desde tatuajes hasta estrías.
  • LightSheer (Duet, Quattro): sistemas de depilación con longitudes de onda de 805 y 1060 nm para grandes áreas y distintos fototipos.
  • UltraPulse Alpha: láser de CO2 fraccional ablativo, considerado el estándar en su categoría, aunque con un alto costo.

3. Candela (EE.UU.)

Candela es líder en tratamientos vasculares:
  • GentleMax Pro: combinación de Alexandrita 755 nm y Nd:YAG 1064 nm para depilación, pigmentaciones y lesiones vasculares.
  • Vbeam / Perfecta / Vbeam Prima: láser de colorante pulsado 595 nm ideal para rosácea, telangiectasias y marcas vasculares.
  • PicoWay: láser de picosegundo con longitudes de 532, 730, 785 y 1064 nm (sin Alexandrita 755 nm).

4. Alma Laser (Israel)

Destacado por sus sistemas de depilación y su presencia comercial en Chile.
  • Soprano ICE/Platinum: tecnología SHR para depilación con longitudes combinadas (755/810/1064 nm).
  • Plataforma Harmony PRO: incluye múltiples tecnologías como Q-Switched Nd:YAG, láser fraccional Er:YAG, láser no ablativo 1540 nm, IPL y diodo 520 nm.

5. Deka (Italia)

Es parte del grupo industrial El.En de Florencia, Italia.
  • SmartXide DOT/TRIO: láser de CO2 con tecnología DOT, y en su versión TRIO incorpora radiofrecuencia.

6. Cutera (EE.UU.)

Empresa que cotiza en la Bolsa con fuerte enfoque en dermatología:
  • Excel HR: láser dual (Alexandrita 755 nm + Nd:YAG 1064 nm) para depilación, pigmentaciones y vasculares.

7. Fotona (Eslovenia)

Famosa por su fuerte inversión en I y D con varios Ph en láser que incorporan innovación en estética, odontología y ginecología:
  • TimeWalker 4D: tecnología Er:YAG no ablativa para rejuvenecimiento facial, pigmentaciones y líneas finas.

8. Sciton (EE.UU.)

Empresa de California con fuerte I+D y equipos durables:
  • Plataforma Joule/JouleX: sistema modular con hasta 10 aplicaciones clínicas, desde CO2, BBL, peelings hasta tratamientos vasculares.

9. Tecnología China

Con más de una decena de fabricantes confiables (ej. ApoloMed), ofrecen:
  • Láseres CO2 con tubo cerámico (mayor duración)
  • IPL con RF con excelentes resultados con notable economía de costos.
  • Nd:YAG 532/1064 nm y láseres de picosegundo
  • Equipos de menor costo con resultados clínicos similares a los occidentales en aplicaciones básicas

Cómo Elegir la Tecnología Adecuada

Se deben considerar tres variables clave:
  • Patologías para tratar: ¿Melasma, cicatrices, rejuvenecimiento, acné, tatuajes, lesiones vasculares? Definir claramente que patologías se quieren abordar.
  • Tamaño y tipo de institución: Consulta pequeña, centro estético o hospital de alta complejidad. Es básico entender esto.
  • Respaldo tecnológico y experiencia comprobada (internacional y local).

Recomendaciones Prácticas por Tecnología
  • CO2 fraccional: Para rejuvenecimiento y léntigos. Recomendamos equipos económicos con tubo cerámico como el HS-811 de ApoloMed. Si se desea invertir más, considerar Lutronic CO2e o Deka SmartXide. Para aplicaciones de microcirugía o grandes centros hospitalarios que tengan presupuesto, el CO2 Ultrapulso.
  • 532/1064 nm: Para melasma, pigmentaciones y tatuajes. El Revlite de Cynosure sigue siendo líder confiable. Alternativa: Hollywood Spectra.
  • 755/1064 nm: Efectivo en depilación, pigmentaciones y lesiones vasculares. Candela GentleMax Pro y Cynosure Elite son líderes.
  • Picosegundo: El Picosure (único con 755 nm Alexandrita) sigue siendo el más efectivo. De lo contrario se recomiendan alternativas chinas que ofrecen buena relación precio/calidad.
  • IPL: Alma Soprano es confiable pero costoso. El modelo HS-665 ApoloMed ofrece mismos resultados a menor precio.
  • Plataformas combinadas: Icon de Palomar y Stellar M22 de Lumenis son destacables y confiables El nuevo Sciton Joule ofrece buena innovación, aunque su futuro no se conoce por posibles fusiones. Demasiadas tecnologías en un equipo, a veces es problemático y no siempre han sido exitosas.


Aspectos Éticos y de Gestión

La decisión de invertir en tecnología médica debe considerar factores técnicos y éticos:
  • Objetivo claro: ¿Qué patologías queremos abordar realmente?
  • Evitar conflictos de interés: Patrocinios, comodatos y precios inflados en insumos para que los pacientes financien los equipos deben ser transparentes y regulados.
  • Falta de formación técnica en compras públicas: urge integrar ingenieros biomédicos e ingenieros técnicos en procesos decisionales, no relegarlos a los subterráneos de los hospitales.
  • Propuesta práctica: Reuniones abiertas con 3–4 proveedores principales, usuario final y gerencia, con presentaciones simultáneas, breves pero informadas.


Conclusión

La tecnología láser en dermatología ha avanzado notablemente, pero su correcta incorporación requiere una mirada técnica, ética y estratégica. En Chile, contamos con proveedores confiables como Torregal que ha trabajado muy bien la línea Alma Laser, MCI Spa que introdujo la tecnología israelí en láser de CO2, la cirugía refractiva (Lasik), el primer proyecto público en retinopatía diabética entre otros. Otros proveedores como ATM surgieron de levantar líneas a MCI (Tecnolaser en ese tiempo) e IMV hizo lo mismo con ATM. El libre emprendimiento, la competencia y la honradez y ética son pilares de una economía de mercado. El problema de la globalización con compras y recompras de empresas es otro problema. En mi opinión, se deberían promover holding de servicios para mejorar la atención técnica y evitar la atomización. En relación con la tecnología china se aconseja comprar a fabricantes y no intermediarios que envían equipos sin ningún registro, número serie, año fabricación. Esto debería ser detenido por las aduanas. El asesor tecnológico en salud a nivel de directorio es un aporte trascendente en las organizaciones de salud modernas.

Mejorar la salud en Chile es tarea de todos.



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Santiago, julio 25, 2025



lunes, 21 de julio de 2025

Del legado del Dr. Monckeberg al colapso del sistema: La urgente necesidad de un acuerdo nacional en salud

Por Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial (FEN U. de Chile)

Santiago, 21 de julio de 2025


En la década de 1970, Chile enfrentaba una crisis sanitaria alarmante: la desnutrición infantil afectaba al 70% de los niños y la esperanza de vida apenas superaba los 39 años. En ese sombrío panorama, emergió una figura clave: el Dr. Fernando Monckeberg Barros. Su enfoque multidisciplinario, basado en la prevención y la atención primaria, transformó radicalmente la salud pública del país.

“Fue producto de las circunstancias”, dijo alguna vez. Pero su labor estuvo lejos de ser casual. Monckeberg promovió políticas públicas integrales que incluyeron acceso a agua potable, saneamiento, vacunación, control del niño sano y fortalecimiento de la atención primaria. En 1975 fundó el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), entendiendo que la desnutrición era más que falta de comida: era un síntoma del subdesarrollo.

Un año después creó la Corporación para la Nutrición Infantil (CONIN), que no solo proporcionaba alimentación, sino también estimulación afectiva y apoyo integral a niños con desnutrición severa. El impacto fue profundo: la tasa de desnutrición infantil cayó de 200 por mil a solo 7 por mil. Se trata de uno de los casos más exitosos de políticas de salud pública en América Latina.


Del hambre a la obesidad: la nueva pandemia invisible

Hoy, sin embargo, el país enfrenta un desafío opuesto, pero igual de preocupante: la obesidad infantil. El Dr. Fernando Vio del Río la ha definido como “la pandemia invisible”, por su avance silencioso pero devastador. Esta condición, vinculada a enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y problemas de salud mental, amenaza con triplicar el gasto público en los próximos años.

A ello se suma el alarmante aumento del consumo de alcohol en jóvenes: según SENDA, el 53% de los estudiantes que bebe se embriagó al menos una vez en el último mes, lo que a su vez facilita el uso de drogas como marihuana y pasta base.

La salud mental también está en crisis: un 24,6% de los chilenos sufre trastornos como ansiedad o depresión, según estudios de la UC y la Asociación Chilena de Seguridad. Y en salud bucal, el panorama no mejora: el 62% de la población considera su salud dental como regular o mala.


Un sistema al borde del colapso

Todo esto ocurre en un sistema de salud tensionado al máximo. Las listas de espera alcanzan cifras dramáticas, con millones de pacientes sin atención oportuna. Más de 15.000 personas con cáncer no han recibido tratamiento a tiempo. El retraso en cirugías es generalizado.

Y aunque el gasto público en salud ha crecido un 79% en la última década —con un récord histórico de un billón de pesos en 2024, según la DIPRES—, esa inversión no ha traído mejoras proporcionales en calidad o cobertura. El sistema parece haber llegado a un punto de inflexión.


¿Cómo avanzar hacia una solución real?

La respuesta no es sencilla. Durante décadas, Chile ha improvisado en salud pública. Las soluciones han sido parches, atrapadas entre ideologías, gremios politizados y una academia que no ha incorporado adecuadamente los avances tecnológicos, administrativos de la economía moderna.

Además, decisiones judiciales como la controvertida resolución de la Tercera Sala de la Corte Suprema —alertada por el Observatorio Judicial— han generado una profunda incertidumbre jurídica, afectando la inversión privada, que ha sido un pilar importante del sistema. Ni el Poder Ejecutivo ni el Legislativo mostraron el liderazgo necesario para corregir esta situación.

Frente a este panorama, proponemos cuatro pilares para una reforma real:

1. El paciente al centro
Toda política debe girar en torno al paciente. Debe poder elegir libremente entre seguros públicos o privados. Como decía pragmáticamente Deng Xiaoping: “No importa el color del gato, sino que cace ratones”.
 
2. Modernizar el Estado
Es necesario reformar profundamente el Ministerio de Salud, con liderazgo técnico y político. Se requieren hospitales con directorios profesionales, red hospitalaria modernizada vía concesiones, fichas clínicas universales, y un sistema digital robusto para licencias médicas electrónicas, y gestión sanitaria.

3. Invertir en prevención
La clave está en focalizar el gasto en programas preventivos con herramientas modernas como diagnóstico por imágenes, mamografías, colonoscopias y medicina familiar. Es urgente crear un Sistema Nacional Preventivo de Salud, coordinado por la red hospitalaria, los CESFAM y las mutualidades. Medicina familiar y planes de alfabetización sanitaria son esenciales para avanzar en salud.

4. Un seguro catastrófico universal y protección al personal de salud
Debemos establecer un seguro catastrófico que proteja a los ciudadanos ante enfermedades graves. Además, urge crear un Estatuto del Trabajador de la Salud que garantice carrera funcionaria y protección ante agresiones.


Hacia un gran acuerdo nacional en salud

Chile necesita una política de salud de Estado, no de gobierno. Una visión a largo plazo, justa, centrada en las personas, sin discriminación ni burocracia paralizante. Un pacto transversal que integre a médicos, enfermeras, matronas, ingenieros, arquitectos, economistas… y, por supuesto, a los pacientes.

Nos hacen falta figuras con liderazgo técnico y político, como Edgardo Boeninger, Carlos Massad, Ricardo Lagos, Fernando Monckeberg o Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Más que expertos, necesitamos coraje político.

Como dijo un pensador: “Todo fue dicho ya. Pero como nadie escucha, hay que empezar de nuevo”. Es hora de escuchar y actuar. Chile no puede seguir esperando.

lunes, 7 de julio de 2025

Salud: el gran desafío del próximo gobierno

En Chile, parece que el drama de la salud pública ha dejado de conmovernos. La reciente fallida licitación de los seguros complementarios de Fonasa es solo una muestra más de una crisis estructural que, lejos de solucionarse, se agrava por decisiones erráticas y falta de liderazgo político.

El programa de gobierno actual propuso un seguro único, relegando a los seguros privados a un rol secundario. Sin embargo, la inconstitucional resolución de la Tercera Sala de la Corte Suprema generó una crisis mayor. La reacción del Ejecutivo, al interpretar el fallo como una deuda inexistente del sistema privado, generó una incerteza jurídica que ha puesto en jaque la inversión y el funcionamiento del sistema de salud completo. Más allá de las posturas ideológicas, este episodio representó una falta grave de conducción política y de respeto por los principios democráticos, como lo advirtió oportunamente el Observatorio Judicial.

Como país, seguimos fallando en lo más básico: diagnosticar correctamente el problema. Todos coincidimos en que el paciente debe tener acceso igualitario y oportuno a la atención médica. Sin embargo, el sistema mixto que hoy existe, con una alta inversión privada (que atiende cerca del 50% de las consultas), coexiste con una infraestructura pública muchas veces subutilizada. Según la Comisión Nacional de Productividad, aumentar los horarios de pabellón podría elevar la productividad hasta un 47%, lo que impactaría directamente en las listas de espera.

El verdadero problema es de gestión y visión. Nuestro sistema de salud parece atrapado en una lógica obsoleta, anclada en una escuela de salud pública que no ha sabido adaptarse ni a la tecnología ni a los modelos modernos de gestión. Un ejemplo paradigmático: los hospitales públicos no cuentan con directorios ni gerencias, a pesar del enorme presupuesto que administran.

Además, se avecina un cambio demográfico profundo. Hacia el año 2050, se proyecta que uno de cada cuatro chilenos tendrá más de 65 años, lo que modificará completamente el perfil epidemiológico del país. ¿Estamos preparados para eso?

He planteado en múltiples columnas, muchas veces como voz solitaria por no pertenecer a partidos ni grupos de poder, algunos ejes básicos para avanzar hacia un sistema más eficiente, moderno y humano:

1. El paciente al centro
Debe poder elegir libremente a qué sistema pertenecer, público o privado, con un subsidio estatal directo que acompañe esa decisión. Así se promueve la competencia y se optimiza el uso de recursos. No podemos repetir casos como el del menor de San Antonio, que no fue derivado por razones ideológicas.

2. Modernización del Estado
Urge una transformación digital completa: ficha médica única, control centralizado y transparente de listas de espera, un sistema independiente de licencias médicas. Se debe concesionar la red hospitalaria, dotar a los hospitales de directorios y gerencias, y reformular la estructura del Ministerio de Salud con instancias ejecutivas y un consejo consultivo multidisciplinario.

3. Prevención en serio
Un plan nacional de salud preventiva que incluya a Cesfam, mutualidades y hospitales, incorporando tecnologías como diagnóstico por imágenes ecografías, mamografías, colonoscopias entre otras. Urge enfrentar problemas graves como la obesidad infantil, el alcoholismo juvenil y los trastornos de salud mental. También se requiere alfabetización sanitaria y educación nutricional desde la escuela.

4. Seguro catastrófico universal
Debe cubrir enfermedades de alto costo y riesgo, con un Estatuto para los Trabajadores de la Salud que dignifique su carrera y los proteja frente a agresiones.

No podemos seguir postergando los graves problemas de salud en Chile. El próximo gobierno tendrá la responsabilidad histórica de enfrentar con decisión, gestión y humanidad una de las mayores deudas sociales del país. La salud no puede seguir siendo un campo de disputas ideológicas: es un derecho esencial y un bien público que debemos cuidar con visión, evidencia y compromiso.



Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial (Fen U Chile)

Santiago, 7 de julio de 2025



Artículo publicado en El Libero el 10 de julio del 2025