miércoles, 26 de marzo de 2025

Cobertura Universal en Salud (CUS)

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tiene un proyecto hacia el 2030 de fomentar la Cobertura Universal en Salud (CUS) en un programa de acceso igualitario a todos los servicios de salud con calidad, protección financiera, y para toda la población. ¿Hemos avanzado en Chile?

“Ningún país, por más rico que sea, está en capacidad de proveer a toda la población todas las tecnologías o intervenciones que podrían mejorar la salud o prolongar la vida” lo definía la Organización Mundial de la Salud (OMS) el año 2010. Esto significa priorizar recursos limitados.

Aquí surgen varias preguntas a resolver. ¿Quiénes van a ser los usuarios o pacientes, y qué tecnologías se van a usar, y quien la define? ¿Cuándo una nueva tecnología es un aporte que incorpora valor agregado? ¿Cuál va a ser la política de medicamentos; mercado o compras masivas del Estado para controlar el precio? ¿Cómo mejorar la eficiencia y evitar el despilfarro y corrupción en salud? ¿Cómo maximizar el presupuesto? Si tengo una droga de alto costo que favorece a unos pocos pacientes con sobrevida de unos pocos años, versus gastar ese dinero en planes preventivos masivos. ¿Quién define la decisión?

Los asesores del BID hablan de una priorización explícita en salud y recomiendan financiar planes específicos, definiendo a quienes financiar, racionalizando el gasto en base a la experiencia y a la evidencia, transparentando y controlando las decisiones. Hay un aumento del gasto en salud por el cambio demográfico, por el cambio epidemiológico y por las nuevas tecnologías que hace necesario enfrentar con una visión técnica de futuro.

En Chile se perdieron veinte y cinco años desde los 2000 en que durante el Gobierno de Ricardo Lagos con la participación del Dr. Hernán Sandoval y “pensando en grande”, con una visión de Estado, se implementó el plan Auge que es una política explícita en salud cuyo objetivo era una cobertura completa de un conjunto de enfermedades donde se asignaban recursos. Había hasta una comisión multidisciplinaria con ingenieros y médicos. Este programa estaba complementado con una modernización del sector público y una herramienta eran las concesiones hospitalarias que le cambiaba el rostro a la salud pública chilena. Todo este notable avance se detuvo por motivos ideológicos, parches y desastrosas políticas públicas en un concepto de una vieja seguridad social que no avanzó con el desarrollo de la tecnología, administración y economía moderna. En el concepto genérico de salud igualitaria se privilegió el monopolio del Estado produciendo un enorme despilfarro de recursos públicos que terminan con la más grave crisis del sector salud en décadas. Se suma a esta grave situación en el sector salud la inédita e inconstitucional intervención de la Corte en políticas públicas y un ideologismo extremo cuyo objetivo es destruir el sector privado a pesar de que en Chile tenemos un sistema mixto en salud que funcionó muy bien durante la pandemia.

Siguiendo los criterios del BID en una política explícita en salud, insisto, y lo que vengo planteando por años, es un gran acuerdo nacional en salud en el marco de un nuevo orden social. En mi opinión, y como aporte sugiero primero definir y legitimar un sistema mixto en salud orientado al paciente, objeto central de toda política pública en salud. Segundo, debemos modernizar severamente al Estado, con un equipo multidisciplinario como se propuso en los 2000, con un ministro que tenga una visión macro con vicepresidencias ejecutivas con metas concretas, hospitales con directorios y gerencias como unidades económicas independientes incorporando la variable productividad, concesionando toda la red hospitalaria, captando inversión privada y de beneficencia. Tercero, crear un plan preventivo en salud “en grande” incorporando los centros de salud familiar (Cesfam), mutuales, hospitales, fundaciones de beneficencia, Inta para enfrentar el grave problema de la obesidad infantil, alcoholismo y drogadicción, salud bucal, salud mental entre otros. La medicina familiar, nutricionistas, matronas, enfermeras tienen mucho que aportar. Pregunto ¿es el servicio militar social pagado (como en Israel) una herramienta de alfabetización sanitaria y cohesión social? Un seguro universal catastrófico y un estatuto especial de los trabajadores de la salud son herramientas para avanzar en salud.

Debemos tener empatía con los graves problemas de la salud que afectan gravemente a los mas desposeídos. El Hospital de Ochagavía denominado “el elefante blanco” que hoy son bodegas, es un ejemplo de excesos y falta de una visión multidisciplinaria en una política pública en salud. El problema de las listas de espera y no conocer su verdadero número, los pacientes con cáncer no atendidos, usar los reales problemas de la salud como plataforma para hacer carrera política, los pacientes en los consultorios, merece una visión más de Estado en salud. De sueños vive el hombre, la vida sin sueños es triste y gris y espero que entre todos avancemos en la solución de los reales problemas de la salud para que todos tengan un acceso igualitario y oportuno a los servicios de salud.



Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial

Santiago, marzo 26, 2025

jueves, 6 de marzo de 2025

Ingeniería en salud

Se necesita mucha ingeniería en salud dijo Evelyn Mathei, senadora en ese entonces, en un Encuentro Nacional de la Empresa (Enasa). Bingo, por fin se habla de racionalizar el sector salud. Como estamos hoy en salud, vemos que no fue escuchada.

La salud afecta lo más esencial del ser humano, la vida misma, por lo que es difícil avanzar e intervienen muchos actores. No se debe confundir salud que es un estado de ausencia de enfermedades con medicina que es un conjunto de herramientas para sanar al paciente. Salud es un problema multidisciplinario en que intervienen médicos, enfermeras, matronas, profesionales de la salud, arquitectos, ingenieros, economistas.

Las políticas del sector salud están influenciadas por lo que llamo una vieja escuela de salubridad pública nacida en los hospitales públicos de los 50´s que estima que es Estado el que debe solucionar los problemas sanitarios mediante recursos fiscales y que no avanzo con la tecnología y el desarrollo de la economía, en que surgen seguros privados que forman parte del sistema de seguridad social. Se debe sumar a esta visión de la salubridad pública el problema de los gremios de la salud que no permiten avanzar en cualquier racionalización del sector, donde hay fuertes intereses con fuerza suficiente para elegir sus políticos.

En el aspecto político hay otro problema jurídico grave de años. La inconstitucional Sentencia de la Tercera Sala de la Corte Suprema del año 2022, que se extralimitó en sus funciones, no fue objetada ni por el ejecutivo ni el legislativo. El poder ejecutivo interpretó precipitadamente la sentencia porque le permitía terminar con el sistema privado como está en el programa de Gobierno y en el legislativo no existió liderazgo político para acusar constitucionalmente a los jueces, porque es muy impopular, y nombra comisiones. La judicialización de la salud es consecuencia que nunca se corrigió el sistema de reajustabilidad privado que era conflictivo, como lo solicitaron varios ministros de la Corte en los 2000 que terminó con la resolución del Tribunal Constitucional del año 2010. El ejecutivo demoró casi diez años en dictar la tabla única de factores, que refleja la complejidad del sector salud.

Veamos si siguiendo en la lógica de la racionalidad de la ingeniería, como lo mencionaba Evelyn Mathei, podemos avanzar.

Lo primero es que debemos definir prioritariamente es que es el paciente el objeto de todo sistema de salud. No importa el color del gato, lo importante es que cace ratones, decía Xiaoping, primer ministro chino, y sacó a millones de chinos de la pobreza. No importa si el actor es público o privado pero que solucione los problemas de los pacientes.

Lo segundo es modernizar severamente el Estado adaptándolo a los tiempos actuales e incorporando la tecnología y captar inversión privada, para lo que se necesita dar legitimidad al sistema. El ministerio dirigido por un equipo de cinco o seis expertos de la medicina, profesionales de la salud, arquitectura e ingeniería con un ministro con una visión macro. Organizar los hospitales como unidades económicas con directorios y gerencias con el objeto de captar inversión privada directa y de la beneficencia. Un Fonasa orientado a financiar los seguros de los pacientes para que estos elijan libremente el prestador. Un sistema electrónico independiente de licencias médicas. Es inaceptable que con la tecnología actual existan fraudes en licencias. Pensar en grande y un sistema de ficha única universal que interactúe con los sistemas público y privado y hacer realidad el anhelado hospital digital.

Lo tercero es definir dar legitimidad a que el sistema de salud es un sistema mixto con participación pública y privada, donde el paciente tiene la libertad de elegir libremente el prestador. Es sistema de concesiones para toda la red hospitalaria racionaliza la inversión y es una herramienta para concretar la ficha única.

Definir que las políticas públicas en salud deben estar enfocadas prioritariamente a la prevención usando todas las herramientas de la tecnología como diagnóstico por imágenes, colonoscopía, ecotomografía, mamografías, exámenes de sangre. Prevenir antes que se produzca la enfermedad nos enseña la milenaria cultura china. Concesionar un sistema nacional preventivo en salud incorporando los centros de salud familiar (Cesfam), mutualidades y red hospitalaria.

Soy escéptico porque se necesita mucha fuerza, liderazgo y “pensar en grande” para avanzar en salud, donde los intereses involucrados y visiones políticas que usan la salud para hacer carrera y no enfocarse en solucionar los problemas de los pacientes. Pero hay que continuar en esta quijotesca lucha. Este invierno en algún hospital en Chile, una mujer va a estar horas en la camilla de una ambulancia porque no hay camas en el hospital. Esa mujer puede ser tu madre. Hay que se empático con los graves problemas de la salud y avanzar.



Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial
Santiago, marzo 6, 2025                              

lunes, 24 de febrero de 2025

Hablemos claro en salud

La inédita resolución de la Tercera de la Corte Suprema que interpretó la legislación vigente por sobre nuestro ordenamiento jurídico produjo un grave problema en nuestro sistema de salud con graves consecuencias para millones de usuarios de los sistemas público y privado. La conflictividad del sistema de reajustabilidad de nuestro sistema privado es un problema de larga data, como lo hicieron ver los mismos ministros de la Corte en los 2000, que aconsejaban corregir. Este es el origen de la Resolución del Tribunal Constitucional del año 2010 que abrió las puertas a la judicialización del sistema donde ingresaron más de 2,2 millones de causas a la Corte de Apelaciones entre el 2013 y 2022, de acuerdo informes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. El ejecutivo demoró casi diez años en interpretar esta resolución estableciendo la tabla única de factores. La Corte busco una salida a este grave problema dictando la Sentencia Judicial de la Tercera Sala de la Corte Suprema de noviembre del año 2022, ordenando aplicar la tabla de factores con efecto retroactivo. Es grave para un sistema democrático la interpretación de las leyes.

El programa del actual Gobierno plantea establecer un seguro único sobre los pacientes eliminando el sistema privado en salud y estableciendo un seguro complementario de “segundo piso” en un criterio muy de “ideologismo juvenil” que va contra la realidad del sistema de salud chileno y el desarrollo de los planes de salud en el mundo, que se orientan hacia sistemas mixtos. El discurso político “salud igualitaria para todos”, que estamos todos de acuerdo, hay que “aterrizarla” a la realidad de nuestro sistema de salud. Eliminar el sistema privado de salud es un error que agrava los problemas de la salud pública y privada. Para establecer los seguros complementarios se hace necesario modernizar Fonasa orientándolo al financiamiento del paciente y transparentar estos seguros clarificando el período de aplicación de enfermedades graves como el aumento de deducibles sobre los 70 años y la significativa disminución de las primas.

La modernización del Estado en el sector salud ha sido de difícil implementación por la actuación de los gremios de la salud que se oponen a los cambios y hay un verdadero “nicho” entre la política y los problemas del sector. Un ejemplo es el denominado “Informe Caldera” del exministro Carlos Massad que no se pudo implementar por la actuación de dirigentes sindicales que se reeligen eternamente (uno de estos dirigentes avala como veedor la dictadura de Maduro en Venezuela). Por este camino no se avanza en la solución de los graves problemas de la salud. La excesiva politización del gremio médico es otro problema grave en salud.

Un Ministerio de Salud con vicepresidencias ejecutivas dirigidos con un ministro con una visión macro y un comité asesor multidisciplinario con médicos, profesionales de la salud, arquitectos, ingenieros, economistas es un primer paso significativo para avanzar en salud. Hospitales como unidades independientes con gerencias y directorios incorporando a los trabajadores en los resultados y la productividad, concesionando la red hospitalaria para aumentar la inversión privada. Pensar en grande en prevención y concesionar un sistema nacional preventivo en salud incorporando los Centros de Salud Familiar (Cesfam), mutuales, red hospitalaria. Pensar en grande en tecnología creando una ficha única universal incentivando la inversión privada vía concesiones para hacer realidad el anhelado hospital digital en el mayor proyecto informático de la década. Actuar con criterio de Estado en la capacitación en el campo de la salud, trabajando con las Facultades de Medicina, Sociedades Científicas en la distribución de los campos clínicos, formación de especialistas, transparentando el financiamiento de congresos médicos. Mejorar el sistema de compras públicas en salud coordinando y capacitando el trabajo de las unidades de inversiones de los Servicio de Salud, la Central de Compras y Chile Compra con el objeto de producir significativos ahorros públicos.

Para avanzar en salud no debemos confundir salud, que es ausencia de enfermedades, con medicina, que es sanar. Los próximos años son de ajuste fiscal y no podemos seguir aumentado el gasto público en salud que prácticamente se ha duplicado en relación con el PIB en salud entre 1990 al 2012 del 1,6% al 3,5% y se proyecta 6,8% para el 2050 según informes de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda. Debemos dar certeza jurídica e incentivar la inversión privada mediante sistema de concesiones o inversión directa. Es el paciente el centro de toda política pública en salud y debemos orientar el gasto a la modernización del sector con un Ministerio de acuerdo a los tiempos actuales, concesionar un sistema nacional preventivo en salud que debe ser el eje de las políticas públicas en salud, modernizar Fonasa orientándolo al financiamiento directo del paciente y establecer un sistema electrónico independiente de licencias médicas, un sistema mixto con seguros privados y públicos donde el paciente pueda elegir libremente el prestador, un seguro catastrófico universal deben ser ejes de una política pública en salud.

Ayer fueron los Cruz Coke y Allende capaces de sacar una ley trascendente para la época de los 50´s. Hoy los Edgardo Boeninger, Carlos Massad, Ricardo Lagos nos dieron un ejemplo y fueron capaces de “pensar en grande” y actuar con visión de Estado. Es hora de que avancemos y hablemos claro, millones de pacientes así lo esperan.



Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial



Santiago, 24 de febrero de 2025

viernes, 15 de noviembre de 2024

Salud ¿recursos o gestión?

Si Ud. entra por la puerta principal del Hospital Barros Luco de Santiago y sigue por sus pasillos va a encontrar en una sala un enorme cuadro del profesor Dr. Arturo Tello, referente de la medicina pública chilena. Encontramos en la salud pública miles de ejemplos de entrega a la medicina como el profesor Dr. Tello al igual que del personal de la salud. Hago esta referencia porque en general hay un enorme respeto a los médicos en Chile.

Pero no debemos confundir medicina, que es sanar o herramientas para sanar enfermedades con salud que es equilibrio orgánico o ausencia de enfermedades. Los problemas médicos son solucionados por diversos especialistas de la medicina y en los problemas de la salud intervienen o debieran intervenir un conjunto multidisciplinario de especialistas entre médicos, enfermeras, matronas, tecnólogos, profesionales de la salud, arquitectos, ingenieros, economistas. Aquí una primera reflexión porque mucho de los problemas de la salud (no de la medicina) son originados por voluntarismos, improvisación, parches para solucionar problemas puntuales con una visión muy parcial. Salud es un problema complejo.

Se solicita aumentar los recursos para mejorar las listas de espera, pero no se habla de la gestión y de la modernización del Estado. Si Ud. es médico y opera un paciente con un cáncer ramificado ¿Qué hace? ¿lo sigue interviniendo? En salud hemos aumentado en forma anual considerablemente los recursos muy por sobre el promedio de los países de la OECD y, según informes de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, el PIB en salud prácticamente se duplicó del 1,6% al 3,5% entre 1990-2012 y se proyecta un 6,8% para el 2050. Según informes de la Subsecretaría de Salud, tenemos más de ochenta y cinco mil garantías Ges no cumplida por el Estado. Organismos independientes como el Observatorio Fiscal menciona que con solo mejorar la gestión se pueden obtener ahorros del 10% en los presupuestos asignados y la Comisión de Productividad menciona que con solo aumentar el horario de los pabellones se puede aumentar la productividad un 47% lo que puede incidir en forma trascendente en las listas de espera ¿Aumentamos los recursos sin mejorar la gestión? ¿Seguimos operando al paciente con cáncer ramificado o vemos otras herramientas?

Entonces lo que primero debemos hacer es modernizar el sector público, muy resistida por los gremios de la salud, y un ejemplo fue el importante programa de concesiones hospitalarias, iniciada con una visión de Estado por el expresidente Ricardo Lagos Escobar y, que fue detenido por el gobierno siguiente, lo que causó un atraso y perjudicó a los usuarios del sistema público. La pandemia nos demostró que podemos trabajar en conjunto los sectores público y privado con un Ministerio de Salud rector de las políticas públicas en salud. Pero debemos modernizarlo con un ministro con visión de Estado macro asesorado por un consejo consultivo multidisciplinario, incorporar las herramientas de la tecnología y administración modernas con vicepresidencias ejecutivas, hospitales con directorios y gerencias, concesionar toda la red hospitalaria, un sistema nacional preventivo en salud que también se puede concesionar con el objeto de enfrentar los graves problemas de obesidad infantil, alcoholismo juvenil, salud mental entre otros,

Otro aspecto que debemos enfrentar y avanzar en un concepto de la seguridad social moderna donde el paciente debe estar al centro de toda política pública en salud. No importa el color del gato, sino que cace ratones, decía Deng Xiaoping , primer ministro chino para justificar el milagro económico, que saco a más de cien millones de chinos de la pobreza. Aquí tenemos un problema porque hay una vieja escuela de salubridad pública que tiene el concepto que debe ser el Estado por intermedio de sus seguros públicos el que debe captar los pacientes en un concepto de seguro único para que tengan acceso igualitario y oportuno a los seguros de salud. Me pregunto ¿es esta una forma eficiente de asignación de recursos? Los números son claros, con solo el 20% de las camas hospitalarias el sector privado atiende el 50% de todos los pacientes y la mitad de las consultas Fonasa en el sistema de libre elección ¿es viable eliminar el sistema privado en salud? ¿mejora la atención a los pacientes el sistema único? Aquí hay un concepto muy ideologizado de asamblea universitaria “salud igualitaria para todos”, concepto que todos compartimos, pero hay otras herramientas con que se puede conseguir un mejor objetivo. Un sistema mixto con participación público y privada con financiamiento directo de los pacientes y subsidios del Estado en una tabla de compensación de riesgo para que sea el paciente el que tenga la capacidad de elegir libremente el prestador “de por sí” mejora la gestión.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar la inconstitucional Sentencia de la Tercera Sala de la Corte Suprema, porque nuestro Código Civil establece que los fallos afectan solo a los incumbentes y no son de carácter general como lo interpretó el ejecutivo, situación planteada oportunamente por el Observatorio Judicial. Este es un problema de larga data desde los años 2000 en que varios ministros de la Corte hicieron ver la conflictividad del sistema de reajustabilidad privado que nunca fue corregido por el ejecutivo ni legislativo y dio origen la Resolución del Tribunal Constitucional del año 2010 que judicializó el sistema y atocho de causas la Corte y traspasó el problema al ejecutivo, produciendo un grave problema en toda la salud en Chile.

Soy escéptico en que se vaya a avanzar mucho en la solución de los problemas de la salud por la oposición de los gremios a la modernización, el exceso de ideologismo, ausencia de una visión de Estado, falta de liderazgo político. Los problemas de la salud tienen un componente importante en la gestión. Es hora de que las asociaciones de enfermos en especial los pacientes con cáncer tengan un rol más activo.


Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial
Santiago, noviembre 15, 2024

Pd. Este artículo está inspirado en esos pacientes que pasan horas en la camilla de una ambulancia porque en el hospital no hay camas y reflejan la dramática situación de la salud pública. Uno de esos puede se tu madre y en estos tiempos de individualismo extremo hay que tener empatía con los problemas sociales.

Artículo publicado en El Mostrador el 20 de noviembre del 2024

Salud: un enfermo grave mal diagnosticado

Cuando un paciente va al médico por algún problema y no se le soluciona, recurre a otro médico, le piden exámenes hasta llegar al diagnóstico certero. El diagnóstico es lo más importante en los problemas médicos y con un mal diagnóstico difícilmente el paciente se va a sanar. En salud, que no es lo mismo que medicina, pasa lo mismo y si no tenemos un buen diagnóstico no vamos a solucionar el problema de la salud.

Debemos definir que medicina y salud son conceptos diversos. Medicina se refiere a sanar, herramientas para solucionar los problemas médicos de un paciente. Salud se refiere a equilibrio orgánico o ausencia de enfermedades y es un problema multidisciplinario donde intervienen médicos, enfermeras, matronas, tecnólogos, profesionales de la salud, arquitectos, ingenieros, economistas. Cada uno con su particular enfoque y aporte. No debemos confundir salud con medicina.

Nuevamente hemos visto una activa participación del Colegio Médico solicitando más recursos para resolver el problema de las listas de espera. Según informes de la Dirección de Presupuestos (Dipres) el gasto público ha crecido un 9% anual en las últimas dos décadas y en términos del PIB en salud se duplicó entre 1990-2012 pasando del 1,6% al 3,5% y se proyecta que va a pasar al 6,8% el 2050. Diversos organismos técnicos que han hecho estudio sobre hospitales públicos como el Observatorio Fiscal mencionan que con solo mejorar la gestión se pueden obtener ahorros del 10% de los presupuestos. La comisión de productividad menciona que con solo aumentar los horarios de atención de los pabellones se puede aumentar la productividad un 47% lo que incide en mejorar las listas de espera y en un trabajo sobre prevención menciona un avance del 13% de las recomendaciones del año 2002 con un déficit de $ 1000 millones en infraestructura preventiva. Es habitual encontrar en los hospitales públicos equipamiento de alto costo sin instalar porque no presupuestaron los costos operacionales, del personal, insumos que vencen e incluso hospitales nuevos sin ocupar. Muchos de estos problemas se originan por voluntarismos, presiones indebidas, compromisos comerciales. Entonces debemos preguntarnos ¿solucionamos los problemas de salud aumentando los recursos sin mejorar la gestión?

El sector público en salud necesita cirugía mayor con una severa modernización de acuerdo con las herramientas de la administración y economía moderna, incorporando la tecnología con el objeto de mejorar su gestión. En mi opinión debemos tener un Ministerio de Salud rector de políticas públicas en salud con una autoridad con una visión macro asesorado por un consejo multidisciplinario, una estructura orgánica con un ministerio con vicepresidencias ejecutivas, hospitales con gerencias y directorios como unidades económicas que capten recursos de la beneficencia y del sector privado, modernizar un Fonasa como un seguro público orientado al paciente, un sistema de licencias médicas electrónico independiente, una ficha única universal en un proyecto informático, concesionar la red hospitalaria, sistema nacional preventivo en salud incorporando las mutuales y centros de salud familiar (Cesfam). Estas son herramientas básicas para mejorar la gestión en salud. Sin avanzar en modernizar el sector público, muy resistido por los gremios de la salud, es muy difícil avanzar en solucionar las listas de espera.

En los principios de la seguridad social moderna debemos definir que la salud es un derecho inalienable de los pacientes como lo determinan los acuerdos de derechos humanos suscrito por Chile con las Naciones Unidad donde no deben existir exclusiones de ningún tipo, de salud por enfermedades preexistentes, de raza, situación económica o social. Todos debe tener un acceso igualitario y oportuno a los servicios de salud y el Estado debe garantizar este derecho.

Aquí nos encontramos con problemas en salud que debemos resolver. Un sistema de seguro único o un sistema mixto con participación público y privada.

Un sistema único donde todos los pacientes concurren a un sistema universal en salud y es el Estado es el que determina la forma de atenderse por intermedio de diversos seguros de Fonasa y, que es lo que plantea el programa del actual gobierno, dejando los seguros privados como de “segundo piso”, que tienen el inconveniente que en la práctica no operan sobre los 70 años por los altos deducibles.

La otra alternativa es un sistema mixto donde son los pacientes financian y los que eligen libremente el médico, clínica o prestador de los servicios de salud, quienes deben ser el eje central de las políticas públicas en salud, el paciente.

Esta es una decisión política trascendente para establecer un sistema de salud. En un sistema mixto se concurre con un financiamiento de los usuarios más subsidios del Estado y seguros complementarios, estableciendo una tabla de compensación de riesgo con financiamiento estatal. Lo trascendente es que sea el paciente el que tenga la capacidad de elegir libremente el prestador. Es la evolución de la salud a nivel mundial, como el sistema inglés, por ejemplo, en que hay seguros privados complementarios a los seguros del Estado.

Debemos preguntarnos si es opción seguir aumentando el gasto en salud dado que el Estado tiene ochenta y cinco mil garantías Ges no cumplidas y un sistema de licencias médicas con continuos fraudes. ¿Quién garantiza que los seguros ofrecidos se va a cumplir su financiamiento? Desgraciadamente hay un discurso de asamblea estudiantil de “seguro igualitario para todos” lo que es obvio donde todos estamos de acuerdo, pero ¿de qué forma?

Finalmente, no puedo dejar de destacar el grave e inconstitucional fallo de la Tercera Sala de la Corte Suprema, donde el ejecutivo lo interpretó en carácter general siendo que afecta solo a los incumbentes, como lo determina nuestro Código Civil. Este es un problema grave de larga data donde en los 2000 nunca se corrigió ni por el ejecutivo ni por el legislativo el índice de reajustabilidad del sistema privado, que era conflictivo como lo hicieron ver oportunamente varios ministros de la Corte y, es la causa de la Resolución del Tribunal Constitucional del año 2010, que judicializó y produjo el colapso de todo el sistema de salud.

En mi opinión, hay una seria evaluación errada en el diagnóstico de los problemas de la salud que son la causa de la grave crisis actual. Mientras no se modernice el sector público y se incorporen las herramientas tecnológicas y de administración modernas, los problemas en el sector van a seguir iguales, que tienen mucho de gestión. En los conceptos de la seguridad social moderna, en que todos los pacientes deben tener un acceso igualitario y oportuno a los servicios de salud, es este quien debe tener la capacidad de elegir libremente el prestador. Soy escéptico porque veo exceso de ideologismo, improvisación y voluntarismos y una confusión de medicina con salud, que es una muy mala receta que afecta a millones de pacientes. Hagamos un esfuerzo y como decía el filósofo Jorge Millas “sentémonos a conversar como si no sé nada para poder entender al otro y así producir verdad”. Los millones de pacientes en listas de espera en especial los pacientes con cáncer, así lo claman.



Jaime Calderón Riveros


Santiago, noviembre 15, 2024


Pd. Este artículo está inspirado en esa mujer humilde que se levantó a las 5AM para tomar el bus a las 6AM a su hospital y eran las 11AM y no la atendían por un simple cambio de anteojos. El médico no llegó y pedí a secretaría que la atendieran. Este individualismo extremo nos hace perder la empatía con los problemas graves que hay en salud.

viernes, 11 de octubre de 2024

Salud ¿Seguimos?

El proyecto comprometido en la ley corta fue presentado por el Gobierno en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados y no del Senado donde se venía discutiendo el último año no es ninguna sorpresa en función a los actores involucrados. El programa del actual gobierno mencionaba eliminar el sistema privado de salud dejándolo como seguros complementarios y establecer un seguro único. Se impone un ideologismo extremo del segundo piso por sobre los acuerdos políticos y técnicos consensuados que racionalicen la solución de los problemas de la salud donde hay millones de pacientes en listas de espera, más de ochenta y cinco mil garantías Ges no cumplidas por el Estado y lo más grave, diez y siete mil pacientes con cáncer no atendidos. Esto es un grave atentado a los derechos humanos donde mueren más pacientes que los sucesos de setiembre del año1973, no existiendo recursos judiciales de protección de sus derechos.

El objetivo de todo sistema de salud es dar solución oportuna, igualitaria y eficiente sin discriminaciones como lo determina el artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos suscrita por Chile. A nivel mundial la salud evoluciona hacia sistemas mixtos con participación pública y privada como sucede con el sistema inglés por el incremento de las listas de espera y que era el espejo hasta hace pocos años para muchos salubristas públicos en Chile.

La salud es un tema complejo porque afecta lo esencial del hombre que es la vida misma. No se debe confundir salud que es equilibrio orgánico o ausencia de enfermedades con medicina que significa sanar enfermedades mediante diferentes técnicas. La salud es un problema multidisciplinario que involucra además de médicos, a enfermeras, matronas, tecnólogos, profesionales de la salud, ingenieros, arquitectos, economistas que tienen mucho que aportar en salud.

Un buen sistema de salud no debe discriminar ni limitar el acceso por preexistencias, situación económica, de raza. Aquí surge el primer problema porque el gasto en salud de las personas jóvenes y sanas (exceptuando el significativo número de jóvenes con obesidad, alcoholismo juvenil, salud mental entre otros) es muy diverso que el gasto en salud de las personas de tercera edad y esto es particularmente importante por el envejecimiento de los habitantes de Chile donde según informes del INE, un 32% de la población va a tener sobre 65 años el año 2050,lo que cambia radicalmente el perfil epidemiológico de los pacientes.

Para financiar estas prestaciones es necesario tener una compensación de riesgo con dos pilares de financiamiento: uno de los usuarios con ahorros propios y otra del Estado que vaya a financiar directamente a los pacientes mediate programas de premio por prevención, deporte y otros. Un seguro universal catastrófico universal es sustantivo y forma parte de una política de solidaridad.
Hay políticas públicas esenciales para mejorar el acceso igualitario y oportuno a los servicios de salud. El primer aspecto, olvidado por años, a pesar de que está en el juramento hipocrático, es que es el paciente el centro de toda política pública en salud. Este debe ser nuestro primer consenso y objetivo: el paciente.

Un segundo aspecto sustantivo que es necesario resolver políticamente es que si queremos un sistema mixto con participación público y privada o un monopolio del Estado sobre los pacientes, que es el programa del actual Gobierno.

Para solucionar este aspecto debemos preguntarnos ¿Qué es más eficiente en la asignación de recursos? En Chile existe un sistema mixto con participación privada que atiende la mitad de las prestaciones de libre elección de Fonasa con la mitad de los recursos que gasta el Estado en los mismos pacientes y con solo el 20% de las camas privadas el 47% del total nacional.

El sector público tiene un serio problema de uso de recursos y un reciente estudio de la Comisión de Productividad en 14 quirófanos de 4 hospitales menciona que con solo incrementar los horarios de 8AM a 20PM es posible aumentar la productividad un 47%, lo que incide en las listas de espera. Estudios del Observatorio Fiscal en un conjunto de hospitales públicos menciona que con solo mejorar la administración de recursos se producen ahorros del 10% en el presupuesto asignado. La gestión es un aspecto sustantivo en la administración de los hospitales públicos, que tienen fuertes inversiones en infraestructura y alto número de personal. La reciente detención de 9 pabellones del Hospital Van Buren de Valparaíso por carencia de insumos demuestra las dificultades de gestión.

A pesar de la serie de dificultades de recursos, especialistas, problemas de seguridad personal como lo hemos visto en los Centros de Salud Familiar de Puente Alto y Hospital El Pino, es notable la entrega del personal médico y profesionales de la salud en condiciones muy adversas.
Un tercer aspecto es la modernización del sector público donde tenemos un sistema público en salud que no ha avanzado con la tecnología y las herramientas de la administración y economía moderna. La pandemia demostró que podemos tener un Ministerio de Salud rector que coordine los sectores público y privado.

Para avanzar en la modernización del sector público primero debemos tener una autoridad con una visión macro que este por sobre la contingencia asesorado por un comité consultivo de no más de cinco a siete expertos en diversas áreas de la salud. Una estructura orgánica moderna con vicepresidencias ejecutivas y hospitales con directorios y gerencias, haciendo participar a los trabajadores en lo directorios incluyendo la variable productividad y cumplimiento de metas, que capten recursos privados y de la beneficiencia. Se debe estudiar concesionar la red pública con el objeto de maximizar recursos. Hay un problema de gestión por la excesiva injerencia de los gremios en racionalizar el sector.

Es sustantivo modernizar Fonasa como un seguro público orientado a los pacientes, un sistema independiente de licencias médicas y una ficha universal materia prima esencial del hospital digital, es sustantivo en la modernización del Estado.

Establecer un sistema nacional preventivo en salud coordinando el trabajo con los centros de salud familiar, mutualidades de seguridad y hospitales es sustantivo para enfrentar graves problemas de salubridad pública como la obesidad infantil el alcoholismo juvenil, la salud mental entre otros. Invertir en prevención produce fuertes ahorros fiscales. Los exámenes preventivos como mamografías, endoscopias, exámenes de diagnóstico por imágenes son sustantivos en la prevención de enfermedades al igual que la participación de la medicina familiar y de nutricionistas en la alfabetización hospitalaria.


Un sistema de seguridad social moderno debe avanzar a tener al paciente al centro de toda política pública en salud. El ideologismo extremo, los voluntarismos, improvisaciones, parches hacen un enorme daño a la salud. Es hora de que nos escuchemos y de que pensemos en Chile en grande donde tenemos la enorme oportunidad de producir un buen sistema de salud que trascienda por décadas.
                                                                                        
Santiago, octubre 10, 2024

Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial

Columna publicada en La Tercera el 18 de octubre del 2024

martes, 1 de octubre de 2024

Experiencia de más de 30 años al servicio de la medicina

Los emprendimientos son historias bellas, de desafíos, sueños, éxitos y fracasos donde lo esencial es perseverar. Esta es una historia que la relato en un sentido de reflexión y experiencia para los demás.
  • Esta historia parte en una Citroneta en los 80´s un amigo argentino me preguntó si conocía a alguien que pudiera vender implantes de oído…” déjame probar” fue mi respuesta. Me pasó unos catálogos y precios y fue toda mi capacitación.
  • Comencé a visitar médicos, vendí y fui invitado a un Congreso Mundial ORL en San Francisco, Estados Unidos, donde fui capacitado.
  • Entendí que para tener éxito debía tener toda la línea de la especialidad y en un barquito en el Mississippi me reuní con diversos gerentes y tomé líneas de microscopía quirúrgica, audiometría, potenciales evocados audiológicos y toda la línea de la especialidad en audiología y otorrinolaringología (1).
  • Introduje fuertemente la microscopía quirúrgica en otorrinolaringología, los primeros potenciales evocados audiológicos donde hicimos cursos con expertos internacionales e introducimos el primer equipo en el Hospital Salvador de Santiago (donde hubo que hacer hasta una jaula aislante) y muchos equipos de la especialidad.
  • En un entrenamiento en Brasil, un gerente internacional de origen armenio (2) me llevó a la Iglesia con su hijo y me dijo “voy a sembrar algo bueno en ti para que lo transmitas en Chile”. No entendí, pero no lo olvidé. Todos los proyectos que he desarrollado con clientes han sido exitosos y un aporte.
  • Por nuestro trabajo profesional con éxito nos solicitaron equipos láser quirúrgicos e investigando llegue a la tecnología israelí en láser de CO2. Introdujimos esta tecnología en Chile, Perú, Argentina apoyamos Brasil. Concretamos negocios e hicimos cursos con expertos en universidades, clínicas y hospitales. Primero en Punta Arenas en la clínica Imega de la época (hoy Clínica Magallanes) y posteriormente en el Hospital Militar y Clínica Alemana de Santiago, apoyado por su director médico, posterior ministro de Salud (3) Por nuestro aporte se nos incorporó a la Sociedad de Medicina y Cirugía con Láser por el Dr. Selim Concha Gutierrez, Maestro de la Neurocirugía chilena.
  • Todo esto sucedió en la década de los 80´s.
  • El láser me llevó a la oftalmología porque son los principales usuarios de esta tecnología. En los 90´s introduje la tecnología láser en retinopatía diabética primero en el Hospital Militar y después los primeros proyectos públicos en el Hospital Barros Luco con tecnología israelí y Hospital van Buren de Valparaíso con tecnología francesa. Vendimos los primeros láseres para capsulotomía posterior en el Hospital Militar, Hospital Naval de Valparaíso en ese entonces, hospital universitario JJ Aguirre (que posteriormente cambiamos por un equipo japonés). Fuimos nombrados benefactores de este hospital universitario por nuestra responsabilidad profesional por el Dr. Juan Verdaguer Tarradella, Premio Nacional de Medicina (4)
  • Posteriormente nos tocó introducir la tecnología de cirugía refractiva en la clínica Providencia y Clínica Luis Pasteur y la tecnología de phaco-vitrectomía Storz, sustantiva en la cirugía de la catarata. “El hombre de Storz, fundamental en la introducción de la cirugía de la catarata en Chile” me dedico un libro el destacado oftalmólogo Juan Jorge Aretsen (5)
  • Por nuestro éxito y responsabilidad técnica con tecnología israelí se nos entregó las líneas de Resonancia Magnética (MRI) donde firmamos el primer contrato en Chile, Medicina Nuclear con tecnología Spect Tridimensional que incorporó la clínica alemana de Santiago que fueron pioneros y posteriormente la clínica Las Condes, tomografía computarizada o scanner (CT) que concretamos con Hospital Dipreca de Carabineros.
  • Armamos un negocio con financiamiento BID por seis scanner en un trabajo perseverante con el sector público. Desgraciadamente y como provincianos, ingenuos, intervino una alta autoridad del Ministerio de Salud en conjunto con un destacado ginecólogo de clínica Las Condes, socio de una empresa de la competencia y su gerente, donde primero declararon desierta la licitación y posteriormente se adjudicaron irregularmente en una licitación privada. Obviamente nos afectó económicamente.
  • A mediados de los 90´s. la compañía Storz, que significaba nuestra principal fuente de ingresos, fue comprada por la competencia y todo el trabajo de introducir la phaco-vitrectomía se perdió. Siendo líderes mundiales en instrumental oftalmológico, nunca más vendieron phaco-vitrectores Storz en Chile.
  • La situación de la tecnología israelí en MRI, CT y Medicina Nuclear me produjo una enorme pérdida y la compañía Elscint posteriormente quebró. Tenían alrededor del 10% del mercado americano con tecnología de excelencia y para crecer compraron un distribuidor en Estados Unidos y una compañía de rayos en Italia que fue un fracaso y termino en manos de los bancos israelíes.
  • El éxito y el fracaso están en la misma esquina. Tenía opción de varios técnicos y tomé la decisión de contratar un ingeniero de la Universidad Técnica Federico Santa María por su prestigio como universidad y porque soy de la V Región. Se le envió a Israel, nombró gerente y en pocos años con su hermano me estafó como quedó acreditado en un Juzgado del Crimen, se me robó instrumental especializado de alto costo, levantando líneas a pesar de tener un compromiso escriturado en que se comprometió a indemnizar en caso de tomar líneas como Nidek y nunca lo hizo. Su hermano cobraba reparación de equipos de la empresa boleteando directamente en acuerdo con equipos médicos del hospital Barros Luco en que teníamos un contrato, lo que es un fraude (6). Es grave la política comercial de explotar equipos asociándose con médicos y este tipo de personajes sin ética es muy peligroso para el mercado (muy similar a la actuación de estos personajes sin valores de Democracia Viva).
  • En los 2000 la compañía Palomar, uno de los líderes mundiales en la tecnología dermato-estética en esos años nos nombró agentes en el marco de un Congreso Mundial de dermatología en Chile y nos puso equipos teniendo éxito. Posteriormente esta empresa fue comprada por Cynosure de Estados Unidos que recientemente adquirió la línea Lutronic de Corea constituyéndose en la mayor empresa en el campo de los láseres médicos en dermatología, cirugía plástica, estética y cirugía vascular con un parque de más de 100 equipos en Chile.
  • Estoy en la etapa de crecer, traspasar y buscar un inversionista que continúe el trabajo de años, arriende equipos láser, se expanda además de Chile a Bolivia, Paraguay, Ecuador y Perú y la transforme en una empresa tecnológica de volumen (en un esquema similar cuando se formó Home Center). Ofrecer desde un tubo de oído, instrumental quirúrgico hasta láser médico y otros.

Comentario y reflexiones

Decía que el éxito y el fracaso están en la misma esquina y trabajar con tecnología es complejo por las compras y recompras de empresas médicas por los continuos cambios de la tecnología. Puede haber grandes oportunidades por la tecnología como el caso de la endoscopía o la robótica o grandes fracasos como cuando se inventó el aspirador ultrasónico que reemplazó el láser de alta potencia en neurocirugía. El mercado es dinámico.

En mi opinión y por experiencia es aconsejable formar una empresa y a los diez años venderlas para que esta tenga nuevos horizontes. En lo personal creo en las empresas de larga historia que van sorteando obstáculos y no en los proyectos muy marketeados que a los pocos años están quebrados. En toda mi trayectoria profesional, con éxitos y fracasos, he dado trabajo a más de cien personas especializadas.

Un aspecto sustantivo en toda empresa es la elección de las personas que se incorporan en los aspectos técnicos y valóricos. La formación valórica es en mi opinión y por experiencia personal, es sustantiva. El dinero y la ambición transforma a las personas y es la puerta de las deslealtades. Rico es quien necesita menos y una empresa es un proyecto colectivo de beneficio de todos. No hay que ser confiados y hoy hay una herramienta importante que es la compliance o control ético.

Finalmente es necesario considerar que en estos países latinos cuando hay negocios de volúmenes y mucho dinero es habitual que surjan irregularidades.

No quiero terminar estas reflexiones sin mencionar que lo más importante en un emprendimiento es la perseverancia y un buen respaldo económico. Admiro a los empresarios y artistas porque crean riqueza. Admiro al caído tratando de crear, aunque fracase y al exitoso que son los faros que nos iluminan. Admiro al que actúa porque la esencia de hombre es transformar la sociedad.



Jaime Calderón Riveros

Santiago, octubre 1, 2024


Anécdotas

  • Cuando firmé el primer contrato de MRI, un negocio de U$ 1,2 millones, le pregunté al médico porque me compró si existía Phillips, Siemens, General Electric ¿Por qué me eligió? Primero porque la tecnología es muy buena (era de excelencia con imágenes muy superiores), segundo por el precio que era bueno y tercero porque me das confianza y vives de esto y me vas a a responder. Obviamente estaba apoyado por la empresa con gerencias en Brasil y Estados Unidos.
  • La Fundación López Pérez (Falp) necesitaba un láser de CO2 para cáncer de laringe y tenía poco presupuesto. Se me ofreció la oportunidad de un equipo láser de CO2 usado. Mira, me dijo el Dr. Urrejola, director en esos años “te lo compro porque estás tú”. El equipo estuvo operativo hasta el 2023 y trato cientos de cánceres de laringe.
  • La compañía Sharplan desarrolló un proyecto láser en oftalmología que fue un fracaso porque llegaron tarde al mercado. Los oftalmólogos son los principales usuarios de láser. Fui nombrado el mejor vendedor de láser de América Latina y se otorgó fuerte apoyo a Perú e incluso al hospital Albert Einstein de Brasil ¿Por qué vienen de Chile a solucionarme los problemas? me decía el gerente del hospital tomándose la cabeza a dos manos.
  • "Mira judío" (no soy judío, soy chileno total), me dijo el director del Hospital Barros Luco, cuando le vendí el láser para retinopatía diabética y no tenía presupuesto para instalarlo. Instálamelo y te voy a responder. Lo hice a mi costo y posteriormente me adjudiqué el servicio de más de tres mil equipos del hospital, donde instalé una oficina. Es la práctica fue una pérdida porque deje a cargo de esa oficina el hermano de un socio que empezó a boletear por su cuenta. Esto quedó estipulado en un juicio criminal que hasta hoy no sé qué pasó. Nada. Siempre me pregunto ¿Cuántos pacientes de glaucoma, que conduce a la ceguera, fueron tratados con ese láser? Solo Dios lo sabe.
  • Tuve una extensa conversación en el Jumbo con el más destacado radiólogo de la época, muerte trágicamente al poco tiempo después con quien traté un negocio de scanner, cuando recién tomé la línea. Lo ubiqué en Estados Unidos que tenía tomada la decisión por un CT básico GE. Llegó a Santiago y le ofrecí la tecnología israelí, infinitamente superior (Dr. ¿se fijó en el gantry? ¿Dr. ¿se fijó en la velocidad del pc?) y se decidió por este equipo. Tuvo que venir el gerente general e General Electric, ofreció un mejor equipo, le bajó el precio (alrededor de U$ 300 mil a la oferta inicial) y complementó con otros equipos para dar vuelta el negocio. Después GE puso decenas de equipos compactos. “Me equivoqué, me ofrecieron todo lo que pedía”, me confesó el médico; debí comprar el tuyo porque tenía upgrade y era más rápido. Tuvieron que comprar un segundo equipo. Así son los negocios.
  • Un destacado médico me dijo “en nombre de Dios y de la ciencia” cuando le observé decisiones erróneas. Los médicos saben poco de tecnología (o no saben) y las decisiones son tomadas por información que traen de congresos médicos, por los compromisos comerciales que los compromete en el financiamiento de los congresos y por el poco conocimiento técnico de la contraparte en los hospitales. Con los ingenieros biomédicos se avanzó, pero les falta mucha capacitación todavía.

Glosario

  1. Líneas como DF Vasconcellos de Sao Paulo,Brasil, Amplaid de Milan, Italia, Teledyne de Estados Unidos, Maico de Estados Unidos entre otras
  2. La historia Armenia un genocidio con alrededor de dos millones de armenios que fueron deportados y masacrados por el imperio otomano entre 1915-1923.
  3. La línea Sharplan de Tel Aviv, Israel fueron los pioneros e inventores del láser quirúrgico de CO2 por los Dres. Paul Asher de Austria e Isaak Kaplan de Israel.
  4. Nos tocó primero introducir la línea israelí Sharplan en láser de argón y Nd-Yag pulsado, posteriormente la línea francesa Biophysics, la línea alemana Meditec y la línea japonesa Nidek.
  5. Los primeros equipos para cirugía refractiva fueron fabricados por Summit y posteriormente trabajamos la línea Nidek de Japón.
  6. El contrato técnico por la mantención de más de 3000 equipos se consiguió después de terminar de instalar los equipos de argón que necesitaban un complejo sistema de enfriamiento que el hospital Barros Luco no tenía recursos e hicimos ese trabajo sin costo. Solo Dios sabe cuántos pacientes de glaucoma fueron atendidos con esa tecnología.

Santiago. Octubre, 1, 2024