martes, 19 de mayo de 2026

Avanzar en salud: modernizar el Estado mediante la digitalización y las concesiones

Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial (Fen, Universidad de Chile)

Chile enfrenta una crisis sanitaria que ya no admite diagnósticos reiterativos ni soluciones parciales. Más de tres millones de personas permanecen en listas de espera, miles de cirugías continúan postergadas y las garantías GES presentan incumplimientos graves. Mientras tanto, el rápido envejecimiento de la población transforma aceleradamente el perfil epidemiológico del país y exige una nueva mirada sobre nuestro sistema de salud.

Frente a este escenario, surge una pregunta inevitable: ¿podemos avanzar hacia una salud moderna, eficiente y centrada en las personas? La respuesta es sí, siempre que exista visión de Estado y voluntad política.

La digitalización integral del sistema sanitario constituye hoy una necesidad impostergable. Contar con una ficha clínica electrónica interoperable entre el sector público y privado permitiría integrar antecedentes médicos, exámenes y tratamientos, facilitando diagnósticos oportunos y una atención más eficiente. Asimismo, un sistema electrónico independiente ayudaría a racionalizar y controlar adecuadamente las licencias médicas, mientras que la gestión digital de pacientes permitiría conocer con precisión las listas de espera, programar cirugías y optimizar el uso de los recursos hospitalarios.

Esto no es un sueño imposible. Chile ya demostró, mediante el sistema de concesiones, que es capaz de impulsar grandes transformaciones públicas con apoyo privado. Las autopistas, aeropuertos, cárceles y hospitales concesionados cambiaron el rostro del país. Entre 1990 y 2002, la inversión en concesiones pasó de US$ 253 millones a más de US$ 1.200 millones anuales, permitiendo desarrollar infraestructura moderna y de alto estándar.

Sin embargo, el sector salud ha avanzado con demasiada lentitud. La resistencia a la modernización del Estado y las trabas burocráticas han retrasado proyectos fundamentales. El caso del Hospital del Salvador, con más de una década de atraso, refleja con claridad las dificultades que enfrenta la infraestructura sanitaria en Chile.

La situación se vuelve aún más urgente al considerar el cambio demográfico. La población mayor de 65 años pasó de representar el 6,6% en 1992 al 14,2% en 2024, y se proyecta que alcance el 32,1% hacia 2050. Este escenario obliga a fortalecer la capacidad hospitalaria, incorporar nuevas tecnologías y modernizar la gestión sanitaria.

¿Qué puede aportar el sistema de concesiones? Mucho más que infraestructura. Puede impulsar una profunda modernización de la gestión hospitalaria mediante gobiernos corporativos profesionales, capaces de atraer inversión privada y filantrópica, racionalizar el gasto, optimizar la inversión tecnológica y fortalecer la capacitación médica en nuevas tecnologías. La digitalización total del sistema sanitario podría situar a Chile a la vanguardia regional en salud pública.

Nuestros pacientes no pueden seguir esperando. Modernizar la salud debe convertirse en una prioridad nacional. Se requiere liderazgo político, capacidad de diálogo y un gran acuerdo público-privado que permita construir un sistema sanitario más eficiente, moderno y humano.

Avanzar en esta dirección no solo mejoraría la calidad de vida de millones de chilenos; también podría transformarse en uno de los legados más importantes en la modernización del Estado chileno.


Santiago, mayo de 2026.

martes, 12 de mayo de 2026

Problemas no resueltos en el sistema de salud chileno y cursos de acción sugeridos

Propuesta de análisis y recomendaciones para la modernización del sector salud

Jaime Calderón Riveros
Ingeniero Comercial (Fen Universidad de Chile)


Introducción

El sistema de salud chileno enfrenta desde hace décadas una serie de problemas estructurales que afectan la eficiencia del gasto público, la transparencia de los procesos y la incorporación racional de nuevas tecnologías

Muchos de estos problemas no obedecen únicamente a falta de recursos, sino también a debilidades de gestión, fragmentación institucional, ausencia de coordinación técnica y conflictos de interés que terminan perjudicando tanto al Estado como a los pacientes.

El presente informe busca aportar una mirada técnica y práctica sobre algunas de las principales dificultades aún no resueltas en el sistema de salud chileno, proponiendo además cursos de acción orientados a mejorar la eficiencia, la transparencia y la modernización del sector.


I) Compras públicas en salud: uso ineficiente de recursos públicos

Uno de los problemas más relevantes del sistema de salud chileno es la descoordinación existente entre las distintas instituciones que participan en los procesos de compra pública de equipamiento e insumos médicos. Hay fragmentación entre las unidades técnicas de los servicios de salud, inversiones del Ministerio de Salud, ChileCompra y la Central de Compras del Sistema Nacional de Servicios de Salud (CENABAST).

En numerosos casos, las especificaciones técnicas utilizadas en licitaciones corresponden simplemente a reproducciones de catálogos comerciales, sin un análisis integral respecto de las necesidades reales de los establecimientos, costos de operación, disponibilidad de personal capacitado, mantención técnica o requerimientos de insumos.

Es frecuente ver en hospitales que mantienen equipamiento de alto costo almacenado durante años en bodegas, sin utilización efectiva, mientras enfrentan al mismo tiempo carencias presupuestarias para cubrir necesidades básicas. Hay una alta atomización del mercado y debilidad en los mecanismos de evaluación y seguimiento de proveedores.

La experiencia demuestra que décadas atrás existía una evaluación más racional y centralizada de las inversiones hospitalarias, especialmente desde las unidades de recursos físicos del Ministerio de Salud.


Cursos de acción sugeridos
  1. Fortalecer la coordinación entre las unidades técnicas de los servicios de salud, ChileCompra y Cenabast.
  2. Entregar a CENABAST un rol rector más amplio en compras hospitalarias que incluya un registro nacional de proveedores con una evaluación anual estableciendo requerimientos para compras de insumos, equipamiento intermedio y de alta tecnología.
  3. Análisis técnico completo previo a la aprobación inversión de tecnología en salud, en conjunto con la industria de la salud.

II) Financiamiento de congresos médicos y conflictos de interés

El financiamiento de congresos médicos por parte de empresas proveedoras de tecnología, equipamiento o insumos de salud constituye una materia sensible que requiere mayores niveles de transparencia y regulación.

En la práctica, muchos de estos eventos son financiados indirectamente mediante sobreprecios incorporados posteriormente en compras públicas o privadas de insumos y equipamiento médico. Esto genera potenciales conflictos de interés que afectan la confianza pública y distorsionan el funcionamiento del mercado transparencia del mercado sanitario y distorsión en las compras públicas.

Asimismo, algunos eventos científicos han evolucionado hacia formatos predominantemente comerciales o promocionales orientados a introducir determinadas tecnologías o productos.


Cursos de acción sugeridos
  1. Establecer normas obligatorias de transparencia para el financiamiento de congresos y actividades médicas.
  2. Exigir declaración pública de aportes económicos, auspicios y vínculos comerciales.
  3. Diferenciar claramente congresos científicos y actividades promocionales o comerciales
  4. Incorporar supervisión institucional del Ministerio de Salud y organismos reguladores.
  5. Evaluar mecanismos de financiamiento mixto o concursable para actividades científicas relevantes.

III) Comodatos y compras “amarradas"

Durante años se ha expandido el modelo mediante el cual empresas proveedoras entregan equipamiento médico en comodato a clínicas u hospitales, condicionado a la compra obligatoria de insumos asociados.

Aunque este mecanismo puede facilitar acceso inicial a tecnología, en numerosos casos termina trasladando costos excesivos a pacientes o al sistema público y privado mediante precios elevados de insumos, bonos complementarios o prestaciones asociadas, produciendo una distorsión del mercado. Este fenómeno se observa en diversas áreas como oftalmología. audiología entre otros.


Cursos de acción sugeridos
  1. Regular explícitamente los contratos de comodato en salud.
  2. Exigir transparencia total respecto costos reales y condiciones de exclusividad.
  3. Limitar contratos que generen dependencia monopólica de insumos.
  4. Fortalecer fiscalización sobre cobros adicionales a pacientes.
  5. Evaluar mecanismos de compra centralizada de insumos críticos.

IV) Introducción de nuevas tecnologías en salud

La incorporación de nuevas tecnologías médicas representa uno de los desafíos más complejos de los sistemas sanitarios modernos.

No toda innovación tecnológica implica necesariamente una mejora proporcional en resultados clínicos o eficiencia económica. En muchos casos existe riesgo de incorporar tecnologías impulsadas más por estrategias comerciales que por evidencia científica sólida produciendo sobreinversión tecnológica.

Sin embargo, también existen innovaciones que transforman radicalmente la medicina, como ocurrió históricamente con el desarrollo de la cirugía laparoscópica y la endoscopía.


Cursos de acción sugeridos
  1. Fortalecer sistemas nacionales de evaluación de tecnologías sanitarias.
  2. Incorporar participación de facultades de medicina, sociedades científicas, expertos independientes acreditados en base a evidencia clínica e impacto sanitario.
  3. Desarrollar protocolos nacionales de incorporación tecnológica.

V) Arquitectura e ingeniería hospitalaria

La infraestructura hospitalaria y tecnología constituye uno de los principales componentes del gasto en un proyecto en salud y debe responder simultáneamente a exigencias sanitarias, tecnológicas, funcionales, urbanísticas.

Surgen legítimas interrogantes respecto a grandes proyectos públicos o privados que si cumplen con los requerimientos de la arquitectura sanitaria, ubicación, tamaño, eficiencia operacional.

La arquitectura hospitalaria no debe limitarse únicamente a resolver aspectos constructivos, sino también contribuir a generar espacios humanizados, funcionales y culturalmente integrados.


Cursos de acción sugeridos
  1. Fortalecer participación de arquitectos, ingenieros especializados en salud.
  2. Integrar tempranamente ingeniería hospitalaria, requerimientos tecnológicos, planificación clínica.
  3. Incorporar criterios de sustentabilidad, eficiencia energética, adaptación territorial, humanización de espacios. Tribuna para nuestros artistas.
  4. Rescatar el valor cultural e histórico de los hospitales como espacios públicos relevantes.

VI) Concesiones hospitalarias y modernización del sistema

El modelo de concesiones hospitalarias surgió como parte de los esfuerzos de modernización del Estado impulsados desde comienzos de los años 2000, asociados al fortalecimiento de infraestructura sanitaria y al desarrollo del Plan AUGE. Se actúo con visión de Estado por los expresidentes Ricardo Lagos Escobar y Eduardo Frei Ruiz-Tagle

Sin embargo, diversos proyectos enfrentaron resistencias políticas, administrativas y gremiales, generando retrasos significativos en infraestructura crítica.

El caso del Hospital del Salvador es frecuentemente citado como ejemplo de postergaciones que terminaron impactando negativamente en la capacidad hospitalaria del país.


Cursos de acción sugeridos
  1. Impulsar una política nacional de concesiones hospitalarias con altos estándares de control público.
  2. Acelerar la implementación de la ficha clínica electrónica universal, interoperabilidad de sistemas público y privado incorporando la tecnología médica asociada, plataforma digital de gestión sanitaria que nos permita conocer y planificar listas de espera, planificación de cirugías, alerta del cáncer y las nuevas patologías al envejecimiento de la población.
  3. Incorporar sistemas modernos e independientes de control de licencias médicas.
  4. Compatibilizar eficiencia privada con supervisión estatal rigurosa.
  5. Incorporar gestión en salud en las concesiones hospitalarias.


Comentario final

Los desafíos del sistema de salud chileno son complejos y están profundamente ligados a estructuras institucionales, intereses económicos y visiones históricas sobre el rol del Estado y de los actores privados en salud.

Sin embargo, modernizar el sistema requiere enfrentar estos problemas con decisión política, capacidad técnica y voluntad de construir acuerdos amplios orientados al bienestar de los pacientes y al uso eficiente de los recursos públicos.

La salud pública del siglo XXI exige transparencia, profesionalización, innovación responsable y una gestión moderna capaz de responder a las necesidades reales de la ciudadanía.

Como suele decirse en la formación militar:

“Los obstáculos están para ser vencidos”.



Santiago, mayo del 2026