martes, 26 de noviembre de 2019

Salud y Tecnología ¿Qué está haciendo Chile?

Investigadores de la Universidad Technion de Israel han desarrollado una tecnología para transportar drogas al cerebro mediante chips de silicio a nanoescala que permiten liberar una proteína en el cerebro que inhibe el desarrollo del Alzheimer. La misma Universidad ha desarrollado un polímero aprobado por la FDA que permite un pegamento de heridas graves, quemaduras que aceleraran el proceso de curación y disminuirán las cicatrices. La robótica en medicina va a cambiar los paradigmas en tratar las enfermedades y hoy en día la cirugía quirúrgica robótica es más precisa y puede llegar a zonas que el médico no puede acceder con mucha mayor precisión y son usados en forma directa o por medio de programas computacionales. Con el desarrollo de la inteligencia artificial la robótica va a permitir tener la experiencia de miles de cirujanos obteniendo un mejor diagnóstico para el paciente. Lo que hoy conocemos cómo diagnóstico por imágenes como la resonancia magnética y tomografía computarizada tubo un interesante desarrollo tecnológico desde el descubrimiento de los Rayos X en 1895 y que ha otorgado varios Premios Nobel cómo al ingeniero alemán Wihelm Roentgen en 1901 por sus trabajos que permitieron descubrir los Rayos X, Félix Blosch ( el padre de la Resonancia Magnética) y Edward Purcell en 1952 por sus trabajos en Medicina Nuclear, Paul Lauterbur y Peter Mansfield, Premio Nobel en Fisiología el 2003 por sus descubrimientos en Resonancia Magnética. El desarrollo del láser en medicina desde mediados de los 60´s es otro notable desarrollo tecnológico aplicado a la medicina que es un aporte trascendente en diversos campos médicos como la oftalmología, dermatología, urología, ginecología y día a día surgen nuevas aplicaciones. Theodore Maiman fue el primero en crear un láser en 1960 en base a los principios de los trabajos n Físico Norteamericano Charles Townes trabajara en haz de luz de corta potencia quien compartió el Premio Nobel de Física con los rusos Aleksander Prokhorov y Nicolai Basov en 1964. Estos son ejemplos de los notables avances tecnológicos donde la medicina no está ausente.

¿Cómo enfrenta Chile esta revolución tecnológica en salud? Es sustantivo una Modernización del Sector Público en Salud con en objeto de enfrentar los nuevos desafíos de los próximos treinta años, las nuevas enfermedades producto del aumento de las expectativa de vida con un criterio de Estado. Un Ministerio con Vicepresidencias Ejecutivas en Salubridad Pública, Tecnología, Recursos Humanos, Infraestructura entre otros con Hospitales Modernos con alta tecnología preventiva con Directorios y Gerentes, con índices de productividad es sustantivo en una Política Pública moderna en salud

Santiago, noviembre 25, 2019

lunes, 28 de octubre de 2019

Salud ¿una oportunidad?

Dicen que las grandes crisis son grandes oportunidades.  Chile firmó la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que determina “Toda persona tiene derecho que le asegure como a su familia salud y bienestar incluyendo asistencia médica y derechos a seguros en caso de enfermedad, viudez, vejez”  y forma parte de lo que se denomina la Seguridad Social. La salud debe ser oportuna, igualitaria y asequible para todos los habitantes. 

Estamos en el marco de una gran convulsión social que afecta los cimientos de la sociedad chilena donde la salud, por años no han sido atendido sus requerimientos, tema planteado desde fines de los 90´s. Como la salud afecta lo más esencial del ser humano, la vida misma, es difícil plantear y consensuar acuerdos de beneficio de todos. Son innumerables los intereses en el sector. El presupuesto de salud se incrementa año a año en términos reales y los problemas continúan igual para los más desposeídos : listas de espera donde mueren chilenos esperando ser atendidos por una cirugía, falta de especialistas, falta de recursos e insumos hospitalarios, crecimiento de la deuda hospitalaria y un enorme sobre gasto en salud. Gran parte de responsabilidad la tiene en poderoso gremio de la salud que no permite avanzar imponiendo visiones particulares, mucha improvisación y exceso de dogmatismo donde los más perjudicados son los más pobres y los diversos Gobiernos con políticas de corto plazo, puntuales y sin una visión de país.

Con el objeto de poder avanzar racionalmente hacia una salud oportuna e igualitaria para todos, planteo ejes de desarrollo que permitan mejorar el sector.

No podemos enfrentar las enfermedades de los próximos veinte o treinta años con la misma infraestructura pública de los cincuenta, con hospitales sin incentivos ni Gerentes, con un Ministerio si una  estructura orgánica que no está de acuerdo a los tiempos actuales. Una tarea urgente es la modernización del sector público con un Ministerio con Vicepresidencias Ejecutivas (Salubridad Pública, Infraestructura Hospitalaria, Recursos Humanos, Tecnología entre otros), Hospitales con Directorios y Gerentes con índices de productividad incorporando a la “comunidad viva” (“mi hospital”) donde hay un enorme potencial humano y de financiamiento en instituciones de beneficencia,  resulta  sustantivo para enfrentar las enfermedades del futuro.  Como ejemplo menciono que  La Comisión Nacional de Productividad hizo un estudio donde  con solo aumentar la cirugías de tres a cuatro diarias en los quirófanos públicos el tiempo de espera se reduce en un 20%. Es una demostración que gran parte del problema de la salud pública es de gestión. La Contraloría de la República ha hablado sobre el cumplimiento de horarios de los contratos médicos, las licencias del sector que están sobre el promedio nacional, entre otros.

Otro problema serio que hay en Chile es el costo de los remedios en Chile y agregaría el costo de los insumos y equipamiento hospitalario, donde están involucrados los Laboratorio e industria de la salud.  En la estructura orgánica del Ministerio de Salud existe la Central de Abastecimiento que es el organismo público encargado de las compras públicas de remedios para el sector. Una forma de enfrentar el costo de los remedios es aumentar la oferta con el objeto de bajar los precios y por intermedio de esta Central de Compras puede ser un mecanismo eficiente estableciendo mecanismos de distribución por intermedio de Municipalidades, los mismos hospitales con sus unidades de farmacia, en un conjunto de remedios de mayor demanda y costo.  Se puede avanzar a un sistema digital en esta materia que permita la compra de remedios por internet mediante firma digital. Debo agregar el enorme sobre gasto del Estado en la compra de insumos e equipamiento médico, que representa el 40% de un proyecto en salud, por los sistemas de compra establecidos por intermedio de Chile Compra, que es un organismo administrativo. Las Bases Técnicas del llamado a Licitaciones por falta de cultura tecnológica están muy mal determinadas, en razón a que generalmente es la copia de un catálogo porque un determinado Laboratorio o Industria de la Salud que financió un Congreso y “compromete” al usuario en su equipamiento. Es particularmente grave este sistema de comodato donde los pacientes, vía sobre precio en los insumos que son obligados a comprar, financian el equipamiento. Como hay un importante programa de infraestructura hospitalaria, este tema debería ser solucionado con la urgencia necesaria, donde el Estado en la práctica, compra caro y compra mal, incrementando los costos de la salud (se estima que hay un sobre gasto en este ítem de alrededor del 30% del costo real).

En Chile hay una salud para los pacientes Fonasa que representan alrededor del 80% del total obligados a atenderse en hospitales públicos sin recursos ni especialistas, largas listas de espera (según Comisión Ministerial nombrada por Gobierno anterior se estima alrededor de 20 mil personas que murieron esperando en una lista de espera) y un sector privado que se atiende mediante un seguro privado (Isapres) que tiene múltiples prestadores y múltiples planes de atención.  Esta inequidad aberrante se soluciona administrativamente dando libertad de elección de los pacientes Fonasa, otorgando subsidios a los más desposeídos mediante una cuenta personal, que con la tecnología actual, se puede incorporar a la cédula de identidad. Es aquí donde está la piedra angular de una real reforma de la salud que es  resistida por los gremios de la salud. Es la forma real de mejorar el acceso a una mejor salud de millones de chilenos.

Otro tema no resuelto en Chile es el tema de los seguros privados y los seguros públicos, donde los Tribunales de Justicia resuelven tema que compete al ámbito administrativo, encareciendo el costo de los seguros. Hay una importante contribución privada a la salud en Chile que atiente alrededor de 3,3 millones de pacientes en forma eficiente y oportuna. Los seguros deben ser universales, sin restricciones, de movilidad total, competitivos, sin pre-existencias y sin importar si estos son públicos (Fonasa) o privados (Isapres), individuales. Sólo así hay eficiencia. Los seguros universales, que políticamente son muy “vendibles”, producen ineficiencia de recursos e inequidad. ¿El “gordito de las papas fritas” va a tener los mismos derechos que un ciudadano responsable? Obviamente los seguros, sean públicos o privados,  deben establecer un “piso” mínimo garantizado de atención pero lo esencial, para producir eficiencia, es que sean de libre elección y múltiples, pudiendo empresas o grupos con intereses comunes  contratar seguros colectivos.

Salud es prevención debe ser el eje de una política de salud pública en Chile y vemos con enorme tristeza mucho vandalismo en Chile y salud es un requerimiento sustantivo. Todos sabemos que hay demandas sociales justas y mucha inequidad en especial en salud. El alcoholismo y la drogadicción son parte importante en este vandalismo. Según el Servicio Nacional de Prevención y Drogas (Senda) un de cuatro chilenos ha confesado un episodio alcohólico en los últimos treinta días y la drogadicción a aumentado del 4% el año 1994 al 14% el año 2016, constituyendo junto a la obesidad, el VIH y la salud mental los principales problemas de la salubridad pública en Chile. Con el uso de la tecnología con exámenes preventivos como mamografías, colonoscopía, tomografía computarizada, ecotomografía entre otros son esenciales para mejorar los índices de salud en Chile. Programas como “Elije Vivir Sano”, “Sonrisa Feliz”, programas materno – infantil, incentivo a la actividad deportiva son fundamentales en una política pública en salud orientada a fortalecer la salud primaria.

El seguro universal catastrófico debe ser universal y obligatorio para todos los chilenos, subsidiando las primas de los más desposeídos orientado a proteger enfermedades de alto costo que muchas veces terminan en la ruina de familias completas y es una forma solidaria de enfrentar esta situación.

El Estatuto de los Trabajadores de la Salud debe proteger de las desgraciadas agresiones que sufren en un trabajo complejo y de alta entrega humana. Una política pública de salud debe proteger y resguardar sus derechos.

Finalmente debemos mencionar que debemos consensuar una Política de Estado en Salud con un criterio de Estado y de futuro, incorporando los avances tecnológicos, que se traduzca en una real  salud oportuna, asequible e igualitaria para todos los chilenos. Tenemos capacidad humana para poder construir un modelo que sea ejemplo para el mundo. Hagamos el esfuerzo de entendernos y dejemos nuestras pequeñeces que nos dividen. Debemos elevar el nivel de la discusión para avanzar hacia una salud más justa para todos.

                                                                                                   

Ing. Jaime Calderón Riveros
Santiago, octubre 27, 2019

miércoles, 28 de agosto de 2019

Seguros privados y seguros públicos

Breve Resumen histórico

Alemania fue el primer país del mundo en adoptar el concepto de Seguridad Social introducido por Otto von Bismark en 1884 cuyo objetivo era dar bienestar a los trabajadores para que la economía alemana siguiera creciendo y oponerse a ideas más radicales de los trabajadores de la época. En 1935 el Presidente Franklin D. Roosevelt de Estados Unidos aprobó la ley de Seguridad Social que combinaba los términos “Seguridad Económica” con “Seguridad Social”. El desarrollo de la guerra desarrollo rápidamente el concepto de la Seguridad Social y el Primer Ministro Wiston Churchill estableció el “plan Beveridge” creado por Lord Beveridge que fue el primer plan unificado de Seguridad Social en que el Estado se hacía cargo completo de esta. En 1945 las Naciones Unidas en el marco de la Declaración Universal de Derechos Humanos estableció en su artículo 22 “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la Seguridad Social”.

La Seguridad Social en Chile está se implementa en función al desarrollo económico del país desde fines del Siglo XIX con la migración de la población del campo a la ciudad, el desarrollo de la industria del salitre y la formación de grandes comunidades en los alrededores de las fuentes de trabajo que producían graves problemas de hacinamiento, higiene entre otros. En 1924 se crea el Ministerio de Higiene, Previsión y Asistencia Social o Ministerio de Bienestar y se dicta la ley 4054 que crea la Caja del Seguro Obrero Obligatorio. Se debe destacar que ya en 1938 Chile tenía una ley sobre Medicina Preventiva para cubrir riesgos de enfermedades e invalidez. La Constitución de 1925 establece Normas de Protección Social que mejoran la Seguridad Social en Chile. En 1942 se crea el Sermena con la fusión de la Caja de Empleados Públicos y Periodistas y la Caja de Empleados Particulares que atendía a los empleados (para compensar la Caja del Seguro Obrero que atendía a los obreros) y tenía sistemas de libre elección que posteriormente en 1979 mediante el DL 2763 evoluciona a lo que hoy es el Fonasa cuyo objetivo es recaudar y administrar los recursos orientados para la salud actuando como un gran seguro público. En 1952 se promulga la ley 10383 que crea el Servicio Nacional de Salud (SNS). En 1968 se dicta la ley 16.744 de accidentes laborales que da origen a las Mutualidades de Accidentes del Trabajo. El año 1979 mediante DL 2763 se re-organiza el sistema de salud chileno creando un Servicio Nacional de Servicios de Salud totalmente descentralizado. En 1981 mediante el Decreto con Fuerza de Ley No. 3 se crea el sistema privado de salud dando origen a las Instituciones de Salud Previsional denominadas Isapres con el objeto de mejorar la eficiencia del sistema de salud.


Mercado de la Salud en Chile

De acuerdo el Censo de 2017 de la población de Chile de 17,5 millones donde el 20,1% son menores de 15 años, el 68,5% entre 15 y 64 años y el 11,4% tiene 65 años o más estimándose que para el año 2025 uno de cinco personas va a tener sobre 65 años presentando un desafío para la salud pública en Chile. La esperanza de vida en Chile a junio del 2019 es de 80,6 años según en INE. De acuerdo a Estadísticas de la Superintendencia de Salud a junio del 2019 hay 3,4 millones usuarios de Isapres que representan el 20% de los beneficiarios de la salud chilena. De acuerdo al Departamento de Estadísticas del Ministerio de Salud hay 13,2 millones de usuarios Fonasa que representa el 75% de la población beneficiaria de los sistemas de salud. Las FFAA y otros representan el 5% de los afiliados al sistema de salud.


Como mejorar el sistema de salud chileno

La salud debe ser oportuna, igualitaria y asequible para todos los habitantes y está en el marco de la Seguridad Social donde la salud es un derecho inherente al ser humano que forma parte de la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida que le asegure, así como a su familia, salud y bienestar, incluyendo asistencia médica en caso de enfermedad, viudez y vejez”.

La tecnología va a cambiar los paradigmas de la salud futura donde la robótica, la nano tecnología, el avance de los sistemas de diagnósticos por imágenes, los avances del láser entre otros van a cambiar la forma de enfrentar las enfermedades. Si además hay un avance de las expectativa de vida producto del desarrollo económico que sitúa a Chile al nivel de los países más desarrollados (80,6 años según el INE a junio del 2019) lo que se traduce en un envejecimiento de la población donde para el año 2015 se proyecta que el 20% de la población chilena va a tener sobre 65 años, nos plantea nuevos y urgentes desafíos.

Un gran Filósofo decía que para aprender de otro debo pensar que no sé nada y de esta forma entender lo que el otro me quiere transmitir y viceversa. No podemos avanzar si nos basamos en los criterios de Bismark de Siglo XIX o tomar como ejemplo el acuerdo nacional entre Cruz Coke y Allende el año 52 o tener un sistema de salud que discrimina por edad, condiciones de salud o enfermedad. La salud por principio debe ser asequible, solidaria e igualitaria para todos.

En Chile hay un gran seguro público que atiende más de 13 millones de habitantes que representa el 75% de la población, cautivo por el Estado, con acceso a un solo prestador, los hospitales públicos, generalmente carentes de recursos y especialistas donde participan los sectores medios y los sectores más desposeídos de la población. Se da la paradoja que los sectores de mayores recursos que están en el sistema privado (incluyendo toda nuestra clase política) que son alrededor de 3,3 millones de habitantes tienen múltiples planes de elección y múltiples prestadores los que les permite tener acceso a una salud más oportuna y de mejor calidad. Esta es una situación políticamente insostenible e inexplicable que tenemos el deber ético de modificar con la voluntad y acuerdo de todos.

Los proyectos de ley en desarrollo hablan de un plan único garantizado para los pacientes del seguro público (Fonasa) y privado (Isapres), políticamente muy “vendible”. Cabe preguntarnos ¿este plan único garantizado va a significar mejorar el sistema de salud chileno y tener una salud oportuna, asequible e igualitaria para todos los chilenos? Los recursos son limitados y hay un enorme sobre gasto en salud (alrededor del 20% según la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda) y este es un subsidio a la oferta sin ningún tipo de discriminación e incentivo a la prevención donde debe estar el foco del gasto en salud. El “gordito de las papas fritas” tiene los mismos derechos de acceso a la salud que una persona que tiene buenos hábitos de salud lo que se traduce en falta de incentivos y, en mi opinión, es un mal uso de recursos públicos porque los problemas van a seguir igual si no solucionamos lo esencial como orientar el gasto a la prevención y modernizar el sector público. La libertad de elección de los pacientes permitiendo elegir libremente el prestador es la piedra angular de una real y efectiva Reforma de la Salud. La erróneas políticas públicas en el sector es el origen del enorme sobre gasto en salud que se ve reflejado en el continuo aumento de la deuda hospitalaria entre otros.

Me pregunto, desde un punto de vista macro de economía de la salud ¿no es más eficiente que los recursos orientados al gasto de los planes garantizados, cuyo costo no se conoce, se canalice en subsidios directos a las personas, otorgando un sistema de premio/castigo para incentivar la prevención en salud? ¿No es más rentable fijar un plan quinquenal o decenal para disminuir la obesidad, el alcoholismo infantil, el sedentarismo, la prevención del VIH/SIDA entre otros y gastar los recursos en la prevención y en la salud primaria? ¿Qué beneficios concretos para las personas trae un plan universal en salud, fuera del discurso político? ¿no es más rentable incorporar tecnología en la salud primaria como mamografía, ecotomografía, exámenes de diagnóstico por imágenes y otros cuyo objetivo es detectar previamente las enfermedades y producir importantes ahorros de recursos públicos?

El mal uso de recursos públicos en salud y la improvisación y voluntarismo es enorme. Hospitales mal diseñados, mal ubicados y sobredimensionados, soluciones “parche” donde los problemas se solucionan en la medida que se presentan, la falta de una “Política de Estado” pensando en “los problemas de salud de los próximos 30 años” con un criterio de futuro es esencial para tener una salud digna e igualitaria para todos los chilenos. Hagamos un esfuerzo ….los pobres no pueden esperar….nos dijo con voz fuerte el Papa Juan Pablo II en su visita a Chile.




Ing. Jaime Calderón Riveros 

Santiago, agosto 2019

viernes, 8 de marzo de 2019

Trail Runner Ultrafiord 2019


El Trail Runner (“corredor de sendero” en español) es correr en un entorno natural (montañas, desiertos, bosques, llanuras) y por definición es una forma de conectarse con la naturaleza por senderos, caminos de tierra, huellas y es una forma de vida. Está regulada por la ITRA: International Trail Running Association. En el caso de la Ultrafiord su denominación es por de “Ultra” o más allá de límites habituales y “Fiord” por los fiordos de la Patagonia chilena. Estas exigencias deportivas recuerdan mucho los ejercicios en terreno o campaña en época de Servicio Militar donde se exige más allá de los límites habituales como una forma de entrenamiento y que sirve mucho en la vida. Estas actividades extremas producen una enorme solidaridad de los corredores y soldados.


La Ultrafiord es una carrera de trail que se llevará a cabo entre el 1° al 6 de abril del 2019 en la Provincia de Última Esperanza, Región de Magallanes y Antártica Chilena. El Centro Logístico más cercano es Puerto Natales (Lat. 51°44’S) que se ubica a 250 km de Punta Arenas, Capital Regional. Se clasifica en cinco categorías: Guanacos (18 a 29 años); Pumas (30 a 39 años); Huemules (40 a 49 años); Zorros (50 a 59 años) y Cóndores (más de 60 años). Las distancias a correr son 30K, 42K, 50K, 70K, 100K y 100M y es calificativa para la competencia mundial de trail Ultra-Trail du Mont Blanc y el puntaje otorgado por la ITRA son 6 puntos para las 100 millas, 5 puntos para los 100K, 4 puntos para los 70K, 3 puntos para los 50K y 42K y un punto para los 30K.


La carrera se efectúa en zona extrema en época de otoño con un clima promedio que fluctúa entre 4° y 12° y 0° en la noche con vientos fuertes impredecibles aunque generalmente son más bajos en el otoño e invierno lo que da dificultad a la carrera. Las condiciones para participar son exigentes y tener experiencia en este tipo de eventos y estar consciente de los riesgos de la carrera en montaña al enfrentar condiciones meteorológicas cambiantes y saber enfrentar por sus propios medios las dificultades y orientación de la ruta. El desnivel fluctúa entre los 930 metros hasta los 7000 metros dependiendo la distancia. Otras carreras destacadas a nivel mundial son Ultra-Trail Du Mont Blanc en Francia, Hard Rock en Estados Unidos, Ultra Trail MT Fuji en Japón, The North Face Australia entre otras.

Este tipo de carrera es una forma de vida de enfrentar la naturaleza en condiciones de alta exigencia frente a los cambios climáticos con un fuerte componente de vida personal y de encuentro con Dios en la maravilla de la Patagonia chilena. Los que hemos vivido situaciones extremas sabemos que la vida cambia en un minuto y hay que saber disfrutar el momento y tener paz en el alma. Él pasado es historia, el presente se vive, el futuro no se conoce.



Santiago, marzo del 2019

viernes, 19 de octubre de 2018

Tecnología y Salud 2030 : “Como enfrentar el desafío”


Se define la salud como “equilibrio orgánico” y afecta lo más esencial de ser humano que es la vida misma o como lo define la Organización Mundial de la Salud desde 1948 “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Hay diferencias de visión entre salubristas públicos, economistas, médicos y profesionales de la salud en relación a las formas de enfrentar  políticas públicas en el sector con un mínimo de consenso. Sin embargo en los últimos años se ha logrado avanzar en ciertos aspectos que nos hacen mirar con mayor optimismo la forma llegar a un acuerdo mínimo en materia de la salud donde es muy difícil avanzar.  Barros Luco decía que cuando un problema era muy grande era mejor no hacer nada y vemos regularmente en seminarios  mencionar como ejemplo la reforma de la salud de los años 50´s impulsada por Cruz Coke  y Allende como ejemplo de un gran acuerdo nacional. Hay que pensar la salud como una Política de Estado. El esfuerzo debe ser de todos.

Se debe considerar que en la época actual la tecnología es sustantiva en un proyecto en salud y determinante en las políticas públicas futuras. La medicina del futuro es muy diferente a lo conocido hasta hoy y van a cambiar los paradigmas para enfrentar las enfermedades. Vemos notables avances de la robótica donde con el avance de la inteligencia artificial (“piensan por ellos mismos”)  vamos a tener la experiencia no de un cirujano sino de millones de cirujanos y millones de cirugías obteniendo un mejor diagnóstico del paciente. En el cáncer las nuevas tecnologías de diagnóstico y tratamiento guiadas por imagen como los exámenes de anatomía patológica digital, la resonancia magnética (MRI) en la detección precoz del cáncer de próstata, los exámenes de detección precoz de la sordera en neonatos, la monitorización precoz del embarazo con imágenes 3D , la nanotecnología en medicina es un avance notable donde una de las aplicaciones es el trasporte de fármacos que permite su liberación controlada, el uso del láser y sus avances en diversos campos como la oftalmología con los hoy femtolaser de mayor precisión en la cirugía de la catarata y cirugía refractiva o los laser fraccionados cada vez más precisos y que causan un daño acotado en el tejido usados en el campo dermato-estético son ejemplos de los aportes tecnológicos a la medicina moderna. La ficha única del paciente es sustantivo y elemental a un buen diagnóstico en salud y el Hospital Digital  son avances trascendentes de la medicina actual. Es fundamental la colaboración público-privada  en el desarrollo de la medicina moderna y es en este campo donde la industria médica puede efectuar aportes trascendentes y ser un   “socio estratégico” sustantivo. 

La salud es un derecho inherente al ser humano determinado por la artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas  “Toda persona tiene derecho que le asegure como a su familia salud y bienestar incluyendo asistencia médica y derechos a seguros en caso de enfermedad, viudez, vejez  y forma parte de lo que se denomina la Seguridad Social. La salud debe ser oportuna, igualitaria y asequible para todos los habitantes. 

Hay consenso que el gasto en salud se debe orientar a la prevención y la Organización Mundial de la Salud (OMS) define tres niveles: Primaria que se refiere a la prevención de la enfermedad mediante vacunas, educación sanitaria y vivir en medio ambiente sano, Secundaria se refiere a pesquisar la enfermedad en estado precoz y Terciaria se refiere a su tratamiento y rehabilitación. Chile tiene éxito en algunos campos como las Mutualidades de Accidentes del Trabajo que han hecho un notable trabajo de educación laboral  en la Seguridad Social donde la tasa de accidentabilidad laboral ha bajado desde el 5,9% el 2008 al 3,4% el 2017 (1). En Chile el 25,1% son obesos según informe de la Organización Mundial de la Salud (2) y constituyendo el principal problema de salubridad pública en conjunto con el alcoholismo y la drogadicción.  Según últimos estudios de Senda (Servicio Nacional de Prevención del Consumo de Drogas y Alcohol) uno de cada cuatro personas ha declarado un episodio de alcoholismos los últimos 30 días y el crecimiento de drogas como la marihuana ha crecido del 4% el año 1994 al 14% el año 2016 lo que constituye un problema de salud pública grave (3) . Hay una activa participación preventiva del Ministerio de Salud con diversos programas como “Elije Vivir Sano”, fomento de la actividad deportiva, planes materno-infantil, ley de etiquetado de alimentos, medicina familiar, la detección precoz del cáncer incentivando exámenes como la mamografía, colonoscopia, ecotomografía y priorizando los CDT como primera barrera de entrada en la prevención de enfermedades son políticas de salubridad pública que es necesario perseverar y tener un severo control epidemiológico.

El plan garantizado de salud es otro avance notable en la Seguridad Social que permite el acceso igualitario a los servicios de salud. El problema surge por lo que dice la ley y la efectividad de su cumplimiento. Según el Ministerio de Salud había 285 mil pacientes en listas de espera a fines del 2017 que espera reducir en un 15% con planes extraordinarios.  Es tan grave la situación de las listas de espera y los fallecidos en espera de una atención médica que fue necesario nombrar una Comisión Médica Asesora para estudiar el tema que hizo algunas correcciones pero no disminuyen el grave problema. Las listas de espera en el sector público es un reflejo de los déficit de la salud pública en Chile, donde fallecieron 15 mil pacientes entre el 2005 y 2016 según esta Comisión Asesora y otros 11 mil en espera atención Ges(4). Esta situación se produce a pesar que el gasto en salud ha crecido un 12,7% para el período 2005-2017, cuatro veces sobre el promedio de los países de la OECD y la productividad sólo del 5% (5)  Esta situación se ve agravada por el envejecimiento de la población que según los últimos datos de la Casen el 19%  tiene sobre 60 años (3,5 millones) de los cuales un 15% es mayor de 80 años estimándose que  para el año 2025 uno de cada cinco personas va a tener más de 65 años lo que es un gran desafío  para las políticas públicas en salud del futuro. Chile es líder en la región en esperanza de vida con 80,5 años promedio entre hombres y mujeres ocupando el lugar 29 a nivel mundial liderado por Japón con 83,7 años según la OMS.

Como lo habíamos mencionado el gasto público en salud creció un 12,7% anual en los últimos diez años y la productividad de la inversión es negativa. El problema sustantivo  es modernizar el sector público  desde el Ministerio de Salud con Vicepresidencias Ejecutivas, Hospitales  con Gerencias, Directorios y objetivos claros haciendo participar la “comunidad viva” es tarea esencial en una política pública en salud. No se mejora la política pública en salud manteniendo una estructura orgánica de los 50´s. Se necesita “mucha ingeniería en salud”.  La ficha única universal, la telemedicina, el hospital digital y la incorporación de las nuevas tecnologías son políticas públicas a implementar pero estas no son factibles si no tenemos el recurso humano capacitado en implementarlo. Esta maximización de los recursos públicos debe ser complementada por la maximización de recursos mediante el programa de  concesiones hospitalarias.

La judicialización de las Isapres no resuelve el problema de la salud en Chile y no son los Tribunales los encargados en su solución. Los seguros públicos y privados están en el campo de la Seguridad Social y deben ser abiertos, sin exclusiones, transparentes, con una política de factor de riesgo financiada por el Estado mediante impuestos que facilite a todos los usuarios igualdad de oportunidades frente a los prestadores, debe ser una política pública trascendente del Estado. Es aquí donde esta “la piedra angular” de una real reforma del sistema de salud chileno: que los usuarios (pacientes) tenga la libertad de elección  otorgando subsidios directos a las personas mediante cuentas individuales con sistemas de premio/castigo manejadas por Fonasa e Isapres. Aquí está la esencia de una real transformación hacia un sistema de salud. Con la tecnología actual es factible manejar estas cuentas en un campo magnético de la célula de identidad. La libertad de elección de los pacientes debe ser una política de Estado y es un derecho de todo paciente para lograr un acceso a la salud más igualitaria.

Últimamente vemos con preocupación situaciones de violencia que afecta el personal de salud, lo que constituye un hecho grave. Un Estatuto de los Trabajadores de la Salud que los proteja mediante una Política de Estado es sustantivo en un avance en este campo. 

En suma, para avanzar hacia una real reforma de la salud que enfrente los cambios epidemiológicos, las nuevas tecnologías debemos consensuar una Política de Estado en Salud focalizando el gasto en la prevención utilizando la tecnología que se traduce en detección precoz de enfermedades, modernizar el sector publico que permita poder enfrentar la salud de los 2030, otorgar libertad de elección de los pacientes para que puedan elegir libremente el prestador, seguros públicos y privados manejados en cuentas individuales con sistemas de premio/castigo y seguros universales que cubran enfermedades catastróficas, plan garantizado de salud en el concepto de la Seguridad Social, concesiones hospitalarias que maximizan recursos y Estatuto de los Trabajadores que los proteja son ejes de un real avance que nos permita tener un sistema de salud más equitativo para todos los habitantes de Chile.

                         


Ing. Jaime Calderón Riveros

Santiago, octubre 2018


Notas
(1) Informe Anual Estadísticas de Seguridad Social, Superintendencia de Seguridad Social, año 2017
(2) Chile: Hacia un futuro más Sano (OCDE)
(3) Senda: Décimo Segundo Estudio Nacional de Drogas en Población General, año 2016 (4) Informe Comisión Médica Asesora Ministerial sobre Estado de Situación personas fallecidas Ges y no Ges (agosto, 2017).
(5) Ing. Rony Lenz, Director Post Grado Salud Pública, Instituto de Salud Pública Universidad Andres Bello en Congreso Eich 2018 

martes, 27 de marzo de 2018

Ejes Conceptuales Salud 2050


  • Prevención: hay consenso en este tema. Orientar los recursos a la prevención donde se debe focalizar el gasto usando la tecnología, una primera consulta en los CDT y después su derivación a los hospitales es una correcta asignación de recursos, etc. En este campo las Mutuales tienen mucho que aportar. 
  • Modernización del Sector Público: Ministerio con Vicepresidencias Ejecutivas mirando la Salud de los 2050 con Hospitales con Directorios y Gerencias. Aquí hay un enorme campo de trabajo de Universidades y Centros de Estudio. No se justifica aumentar el gasto sin modernizar el sector. El hospital como eje de la comunidad…”mi hospital”, las empresas del sector, las Fundaciones de Beneficencia, etc. Hay un gran potencial aquí.  
  • Salud como un derecho: Las Garantías Explícitas en Salud (Ges) van en el sentido correcto (23 millones de consultas en 80 patologías según Fonasa). Aquí están las enfermedades catastróficas. Me pregunto ¿Por qué no estudiar un seguro colectivo universal obligatorio para todos los chilenos que garantice las enfermedades catastróficas? Las Universidades pueden hacer estudios en este campo.  
  • Libertad de elección de los pacientes: en mi opinión, aquí está la “piedra angular” de una real reforma: el día que los pacientes puedan elegir libremente al prestador (público o privado). Aquí actúan los seguros subsidiando directamente a los más vulnerables y con políticas de premio-castigo. Este es obviamente un tema difícil pero bien planteado sería un notable avance. Los seguros obviamente no pueden tener exclusiones. 
  • Concesiones hospitalarias: es un notable aporte público-privado que maximiza recursos y le cambia el rostro a la salud pública. No se entiende porque se detuvo. Esto se puede activar planteándolo en conjunto con la Sofofa en un programa de inversión.  
  • Estatuto de los Trabajadores: no nos olvidemos del gran aporte de los trabajadores de la salud donde debe existir movilidad laboral, participación de los mismos en los resultados de los hospitales como una forma de incentivo, una protección a su trabajo en un “estatuto especial” que los proteja (resulta increíble las agresiones a personal de la salud incluyendo médicos). Esto se debe trabajar con los gremios de la salud. 
  • Tecnología: la tecnología representa sobre el 40% del gasto de un proyecto en salud y su control y utilización es un notable avance para el sector. Se debe trabajar en conjunto con sociedades científicas fijando parámetros de entrada y haciendo participar a los nuevos profesionales que se van incorporando en este campo. La ficha única de los pacientes, la robótica son ejemplos de avances en medicina que van a cambiar los paradigmas del sector.



 
Ing. Jaime Calderón Riveros 
Santiago, marzo 27, 2018  

viernes, 10 de noviembre de 2017

Siete ejes para una Política de Estado en Salud

En la última encuesta Cep el tema Salud figura entre los tres temas prioritarios en conjunto con la delincuencia y las pensiones. El diagnóstico es claro sin embargo las soluciones pasan desde proposiciones con mucha ideología a soluciones de mucha simplicidad y porque no decirlo, mucha demagogia. La salud afecta la esencia del ser humano como es la vida misma donde es complejo establecer políticas públicas en que intervienen profesionales de la salud como médicos, salubristas públicos y economistas de la salud con diversas visiones en su solución. La salud es un derecho inherente a todo ser humano y es función del Gobierno dar una solución asequible, igualitaria y oportuna para todos los chilenos. Un gran filósofo decía que para dialogar hay que sentarse a escuchar lo que dice el otro pensando en que no se sabe nada y de esa manera construir. En este sentido proponemos siete ejes a discutir por estudiosos del tema, Centros de Estudio y Universidades.

  • Hay consenso en que el eje central de toda política pública en salud debe ser la prevención donde debe estar orientado el gasto. La Salud Primaria debe ser priorizada otorgando a los CDT de especialistas, tecnología y recursos focalizando el gasto a los factores de riesgo como la obesidad, sedentarismo, alcoholismo, drogadicción entre otros. Según Naciones Unidas la mortalidad infantil bajó un 52% los últimos 22 años que es consecuencia de los planes materno-infantiles. Otro buen ejemplo son los eficientes programas preventivos de las Mutuales de Seguridad, los Programas Elije Vivir Sano, planes deportivos entre otros. Es la prevención donde debe estar el foco del gasto en salud. 
  • El presupuesto del gasto en salud se incrementa en términos reales año a año sin embargo vemos listas de espera, falta de especialistas, postergación de cirugías y no hay una mejora real para la gran mayoría de los chilenos donde alrededor del 80% de los pacientes son atendidos fundamentalmente por Fonasa. Una Modernización del Sector Público donde se necesita “mucha ingeniería en salud” con Hospitales con Gerentes y Directorios con programas que midan productividad, atenciones, calidad del servicio, un Ministerio de Salud con Vicepresidencias Ejecutivas “en terreno” entre otros. Establecer políticas públicas solidarias en el uso de los Campus Clínicos en la formación de especialistas en un trabajo conjunto con las Sociedades Científicas. Es en la industria de la salud donde mejor convergen los sectores público-privado donde se puede canalizar importantes fuentes de recursos con políticas públicas claras y transparentes. 
  • Un tercer eje, que es la “piedra angular” de una real reforma de la salud, es la libertad de elección de los pacientes que les permitan elegir libremente al prestador, sea este público o privado, en seguros individuales administradas por el Estado o por privados con incentivos y subsidiando en forma directa a las personas de menores recursos. Con la tecnología actual esto se puede establecer como un campo de la cedulas de identidad. Los seguros deben ser universales sin restricciones de cambio. Los seguros privados y públicos administran los recursos en base a comisiones con subsidios del Estado a las personas de menores recursos. Una política pública de libre elección de los pacientes es la forma más eficiente de mejorar la calidad del servicio otorgado por los prestadores. 
  • En el concepto de la Seguridad Social la salud es un derecho universal de todo ser humano desde su gestación por lo que Un programa de Garantías Explícitas en Salud establecido en la ley 19.966 del año 2004 que ha permitido atender más de 23 millones de consultas según el Fondo Nacional de Salud en 80 patologías. La ley habla de acceso, protección financiera y oportunidad y se inscribe en el concepto de la seguridad social como un derecho en salud. Se complementa con la ley 20.850 de enfermedades catastróficas. Se hace necesario determinar el costo financiero de estas patologías y establecer un “prima universal obligatoria” cancelado por todos los chilenos en el concepto de la solidaridad social. 
  • Otro aspecto sustantivo en la maximización de recursos son las Concesiones Hospitalarias donde se hizo un ambicioso programa durante el Gobierno del ex Presidente Ricardo Lagos que le cambiaba “el rostro” a la salud chilena como fueron las autopistas en las grandes ciudades. Desgraciadamente este programa fue mal interpretado y detenido, donde el actual Ministerio de Salud incluso hizo una consulta al Banco Mundial. Se hace necesario definir que la concesión se refiere a la infraestructura, ambulancias, aseo, alimentos y otros a definir.
  • La incorporación de nuevas tecnologías es sustantiva y representan fácilmente el 40% de un proyecto hospitalario. Es un aporte real para la Salud Primaria. La telemedicina y la ficha única de los pacientes son trascendentes en un mejor diagnóstico. Sin embargo es necesario que el Estado fije “barreras de entrada” de estas nuevas tecnologías con participación de organismos públicos como el ISP y las Sociedades Científicas que regulen este campo que incide fuertemente en el aumento de los costos en salud.
  • Por último es necesario establecer un Estatuto de los Trabajadores de la Salud que facilite la movilidad laboral y permita crecimiento profesional. Establecer un Estatuto Especial del Médico y Profesionales de la Salud que implique una defensa a su dignidad profesional.
Debemos hacer un esfuerzo de diálogo en los parámetros de fijar la salud como una “Política de Estado” de acuerdo al desarrollo de Chile y sus nuevos desafíos para los próximos 30 o 50 años. El envejecimiento de la población plantea un serio desafío de Salud Pública. En los 50´s los Doctores Cruz Coke y Allende hicieron una importante contribución a los desafíos de la época. Hoy los desafíos son otros y debemos tener la capacidad en avanzar para tener una salud oportuna, asequible e igualitaria para todos los chilenos como lo dice la ley.



Ing. Jaime Calderón Riveros
Santiago, noviembre 10, 2017